A MODO DE DESPEDIDA

Jun
2011
25

posted by on Artículos de opinión

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Se ha acabado un nuevo curso, una nueva Fiesta de Fin de Curso y, para mi, mi último curso, mi última fiesta fin de curso y me voy con una sensación agridulce: agria porque me da pena dejar a mis alumnos, a muchos padres que han estado siempre ayudando para que todo funcione, a mis compañeros…y dulce porque se supone que a partir de ahora podré dedicar todo mi tiempo par hacer aquello que me guste en cada momento, sin horarios, sin agobios, sin prisas. Pero me da miedo el cambio, siempre me han dado miedo los cambios; voy a dejar de hacer aquello a lo que toda mi vida me he dedicado: enseñar mis alumnos (35 años) y dirigir un colegio (22 años).

Y es verdad que me voy porque quiero, porque podría haber seguido unos años mas, pero es que, además, no comparto mucho de lo que está pasando con nuestro sistema educativo; yo creo que el fracaso escolar no se va a solucionar burocratizando mas la escuela, no se va a solucionar con las medidas que se están tomando desde “arriba” (los que mandan, los politicos) y es que tampoco estoy de acuerdo en que la educación sea un arma más en manos de los políticos, un instrumento de adoctrinamiento; yo creo que es indispensable un gran pacto entre todos los partidos politicos por el cual la educación se deje al margen de los vaivenes politicos de nuestro país y más con la difícil época que se nos viene encima. No me gusta como está la escuela y estoy luchando contra corriente; yo creo que habría que cambiar muchas cosas, pero yo no lo puedo hacer… y por eso me voy, aún pensando que me encuentro en perfectas condiciones para rendir en mi trabajo unos años mas (Evidentemente sin tener en cuenta los problemas que me han sobrevenido en la escuela por ser director de la misma y que me han hecho caer en un bache del que, afortunadamente, parece que estoy saliendo), pero creo que las personas de mi edad aun somos aprovechables y no se pueden imaginar el montón de maestros que, como yo, se van este año, pensando de forma muy similar a la mia: esto no nos gusta y lo que se avecina, a mi por lo menos me inquieta.
Aunque supongo que a todas las casas de nuestros alumnos ha llegado la Revista Sacratif con su editorial como despedida mia;, pero como se que hay gente aqui y fuera de aqui que no recibe esa revista, transcribo literalmente en este artículo lo que en ella escribo:


Septiembre del año 1980. Yo no conocía Carchuna mas que de haber venido en alguna ocasión a hablar con algún padre de alguno de mis alumnos cuando estuve unos años antes en el colegio de Torrenueva, pero quedé muy contento con Torrenueva y quise volver a vivir cerca, en esta zona y es por eso que pedí definitivamente el Colegio de Carchuna. 31 años después, Carchuna ha marcado mi vida y es mi pueblo por muy diferentes razones: aqui han nacido mis hijos Rafa y Mariángeles, aquí he vivido más años que en ningún otro lugar a lo largo de mi vida, aquí me he sentido parte integrante de esta comunidad sin ningún tipo de discriminación, aquí he ayudado a nacer un colegio que cuando llegué era un tanto especial: tenía cuatro edificios distintos ¿os acordáis? el de Párvulos que estaba junto al camino del Puntal, en lo que ahora es el edificio multiusos de la ELA; otro, que actualmente es la sede el Centro de Mayores y en el que estaban las clases de 1º, 2º, 5º y 6º; otro, el que actualmente ocupa el aula de mayores y la Biblioteca municipal en el que estaba la Segunda Etapa y uno más que en la actualidad es el ocupado por la Ludoteca y el Centro médico y en donde estaban las clases de 3º y 4º y que fue donde precisamente me tocó trabajar el año que llegué aquí, la señorita Paqui (de la que muchos se acordarán) en una clase (en la Ludoteca) y yo en la de al lado (la del médico); fue el año del intento de golpe de estado de Tejero; fue el año en que un trágico accidente nos movilizó a todos sin excepción y se consiguió el paso subterráneo ahora existente ¿os acordáis? cuando un coche se llevó por delante la vida de la madre y el hermano de Modesta y Antonio. ¡Qué años aquellos y cuántas carencias! Por no tener no teníamos ni un patio de recreo y haciámos los recreos con los niños en la puerta de la calle, con el peligro consiguiente, pero nunca pasó nada; no teníamos ordenadores, ni pizarras electrónicas, ni… pero ya estaba naciendo el germen de lo que iba a ser la raiz del futuro, del actual colegio: un puñado de profesores ilusionados, cargados de ganas de trabajar, amantes de nuestra profesión y, lo principal, muy estables aqui, porque íbamos permaneciendo aqui muchos años: el año 1978 llegó D. Antonio; el año 1979 llegó D. Valentín, el año 1980 llegó doña Ana y un servidor en el 1980, la señorita Stella… y ya estaban también aqui, creo que del mismo año que D. Antonio las señoritas Paqui y Encarnita, además de doña Carmen que había estado de siempre. Pasados bastantes años se fueron yendo, muy espaciadamente algunos y fueron llegando otros que permanecieron tambien muchos años, muchos que no cito porque no quisiera olvidar a nadie… y algunos permanecimos aqui hasta el final: D. Valentin, Doña Ana y un servidor, que ya nos vamos este año porque nos jubilamos y la señorita Stella que continuará un poco más.
Y en esos años ¿qué ha pasado? pues un montón de cosas: conseguimos en tiempos del alcalde Enrique Cobo el edificio principal actual (lo que fue un enorme logro):clases nuevas, patio de recreo, mobiliario nuevo…; pero el colegio ya nacía pequeño, aqui no cabían las clases de párvulos y hubo que seguir peleando porque estaban lejos unas de otras y porque ya estaban viejas y fue cuando un año, aprovechando la cruz que montamos en el porche y que rodeamos de plástico para que no molestase el viento, convertimos aquel porche en clases-invernadero para exigir unas clases dignas para infantil; ¡y se consiguió, creo recordar que siendo Luis Rubiales alclade de Motril!. y pasan los años y las clases se nos quedan pequeñas, nos faltan espacios, seguimos pidiendo y después de mucho pedir y codo con codo padres y maestros, conseguimos un proyecto de nuevas aulas de Infantil que costaron un montón de esfuerzos pero que hace 3 años se hicieron realidad; pero aqui no acaba todo ni será el final porque los edificios hay que mantenerlos y todos tenemos presentes los últimos acontecimientos que a mi me han afectado de modo especial pero que han acabado con la promesa de arreglos para este verano; aunque seguro que seguiréis reivindicando, seguiréis pidiendo y tendréis que seguir mejorando: ventanas, patio, puertas…
Y en este tiempo, además de dar clases, que es lo nuestro, hemos hecho otras muchas cosas que han ido “haciendo conciencia de grupo, de colegio”: ¿cuántas veces hemos celebrado por todo lo alto el dia de la Cruz? ¿os acordáis aquella que hicimos con dos lápices gigantes y que ganó el segundo premio del concurso de cruces del Ayuntamiento de Motril?

y otras varias más que se hicieron. Y se hizo varios años un torneo de futbito entre padres, maestros y alumnos mayores que pretendía unir más a padres y maestros… y lo consiguió… Y se empezó hace muchos años una escuela de padres con los escasos medios con que contábamos: no teniamos psicólogo y era un servidor, ayudado por algun maestro en alguna ocasión, quien se preparaba los temas y tuvo bastante éxito; muchos se acordarán; ahora tenemos una escuela de padres en toda regla, con personal especializado y que estoy seguro vais a mantener muchos años…
Y esta revista que parece que nació ayer pero que también cumple este curso su año 18 y que ha servido de vínculo de unión al mismo tiempo que de crónica de la historia del colegio en estos últimos 18 años; me consta que muchos guardan la revista desde su número 1 (entre ellos yo).
Y nuestra página web que nacía tambien hace 5 años, en 2006, avanzando con los tiempos y la tecnología y que creo que es la referencia del colegio para mucha gente de dentro y de fuera y que también es la crónica de la historia del colegio durante estos ultimos 5 años; ya son cerca de 20.000 las fotos que alberga y dia a dia aumentan las visitas a la misma, siendo un vehículo claro de comunicación que contribuye a unir más a nuestra comunidad educativa y que es de una considerable utilidad.

Y he dejado para el final otra actividad “extra” a la que venimos dedicándonos desde hace 30 años y son nuestras fiestas de fin de curso que, sin miedo a equivocarme, yo las calificaría como las mejores no solo del municipio sino de la comarca y posiblemente más; tanta tradición tienen ya en nuestro pueblo, escaso en tradiciones por su juventud, que la fiesta de fin de curso es una fiesta más del pueblo en la que nos venimos uniendo año tras año en un ambiente festivo en nuestro patio y en torno a nuestros niños padres y maestros todos a una sin escatimar ni tiempos ni esfuerzos ¿os acordáis cuando empezamos a hacerla montando un escenario en la plaza que separa el edificio del Hogar del Pensionista del aula de adultos? ¿O el año que la hicimos en el muelle de carga de la “antigua Palma? ya han pasado años… pero la fiesta sigue, si cabe con más ilusión y esmero por parte de todos y hasta el punto de que ya son tantas las actividades que se preparan que sería imposible hacerlas en una sola noche: ya son varios años en las que venimos celebrando tres noches de fiesta, de convivencia, de lo que hace falta para unir a una comunidad.

Y es verdad que no tenemos APA pero nunca nos han faltado padres voluntarios para estar dispuestos cuando ha hecho falta y para lo que ha hecho falta ¿no es eso también un hecho significativo y una alegría?
Y nuestros “Viajes de Estudios” que venimos ya por tradición haciendo cada tres años porque somos un colegio pequeño y es difcil juntar un autobús de alumnos, y llevamos a los de 6º, 1º y 2º de ESO pero que nos funciona el sistema y con un matiz “especial” del que me voy orgulloso porque creo que ha sido un acierto pleno: llevar a nuestros viajes de estudios también a los padres que han querido; mis compañeros de otros colegios me decían el primer año que se inició esta experiencia que si estaba loco, que cómo llevaba a los padres. Fue un acierto y ha sido otro motivo de unión para nuestra comunidad.

Y podría seguir pero llevo ya 3 páginas de recuerdos. He sido director durante los últimos 21 años del colegio y seguro que habré tomado decisiones correctas y en algunas me habré equivocado, pero os aseguro que las veces que me haya equivocado nunca lo ha sido con intención; de todas formas si alguna vez a alguien he molestado o incomodado, lo siento.

Y quiero agradecer, como no, la ayuda tan inestimable con la que he contado de mis compañeros y de forma muy especial de ese puñado grande de padres dispuestos a darlo todo por sus hijos y por su colegio; casi todos sois del campo y sabéis que lo que se siembra es lo que se recoge y seguro que en vuestros hijos lo vais a recoger. Llega la hora de decir adios y la verdad es que me lusiona empezar una etapa diferente en la que pueda hacer lo que me guste más pero también me da mucha pena dejar a esos niños a los que tantos años me he dedicado, a vuestros hijos. De todas formas es verdad que se va don Bernardo, el maestro, pero se queda Bernardo, el amigo. Un fuerte abrazo para todos y aqui estaré, mientras pueda, si me necesitais.

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