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Todavía están muy recientes las manifestaciones de Valencia en la que una frase pronunciada por uno de los policías ha sido objeto de polémica enardecida, sobre todo por los políticos de la oposición y más si esos políticos eran a su vez “indignadas madres”:

 

Pero está aun un poco mas reciente la denuncia de una “menor” a sus padres por “detención ilegal” en el encantador pueblo de Baeza de mi encantadora provincia de Jaén:

 

No se a vosotros.. pero a mi todo esto me parece surrealista ¿Unos padres pueden ser arrestados, o llamado a declarar, por que no dejan salir a su hija menor de edad  a la calle cuando ella quiera?

¿Esta niña está actuando, no ya como hija, sino como “amiga” de sus padres o como “enemiga” abierta? ¿Alguno ve normal que un amigo denuncie a otro “amigo de verdad” por fuerte que sea la faena que le hace? ¿No dialogarían para solucionar el problema? Pues la “niña” no, directamente llama a la Guardia Civil para denunciar a sus padres por “retención ilegal”, y la Guardia Civil recibe la denuncia y pasa a la acción de inmediato.

¿Qué esta pasando en esta sociedad nuestra que nos está tocando “sufrir”? ¿A quien le interesa que la situación se enrarezca tanto que lleguemos a estos niveles de perplejidad?  ¿Nos estamos pasando los padres de permisivos con nuestros hijos hasta el punto de no inculcarles los valores mínimos que permitan vivir en sociedad armónicamente? ¿Son justificables las acciones de los “menores” valencianos no respetando a la policía, que cumple con su obligación de mantener el orden público, a estos “menores” que agreden con todas las palabras inimaginables en su boca a quienes les contradice y no les dejan hacer; a estos “menores que, con las caras tapadas (o descubiertas) incendian contenedores, rompen lunas de escaparates, incendian cajeros y coches…?

Es evidente que todavía son una minoría este grupo de jóvenes intolerantes, agresivos, anti todo, que salen a las calles sin el menor miedo ni rubor y, además, defendidos por sus padres, pero ¿qué le espera a nuestra sociedad si esto sigue este rumbo?

Está claro, y como maestro que he sido, que hace un tiempo se viene viendo una falta de autoridad muy grande en las familias, en algunas familias, en unas mas que en otras, que está llevando a que mamás de niños de 8 y 9 años ya vayan a la escuela ante la llamada de los maestros de sus hijos por motivos negativos de ellosy las mamás (porque los papás van poco a la escuela, por lo menos mucho menos que las mamás… parece que la educación de los hijos es cosa “de mujeres” ¡qué postura más cómoda!) y estas mamás te dicen impotentes : “yo es que ya no se qué hacer con el niño”….

Pero ¿cómo hemos llegado a esta situación? ¿No será porque cada vez los padres se están convirtiendo mas en “colegas” permisivos de los hijos, en “amiguetes” que en padres exigentes y responsables? ¿No será que se están eludiendo responsabilidades y es mas fácil no complicarse la vida, consentirles todo lo que quieran, pagarles con regalos el tiempo que no les dedicamos como padres para así tranquilizar nuestra conciencia? ¿No es demasiado peligroso el rumbo tomado?.

El hecho real es que, cada día mas, los hijos se enfrentan a los padres y, cuando los padres se dan cuenta… ya es demasiado tarde y ya no pueden hacer nada; así, es cada día mas frecuente oír de padres maltratados por sus hijos, de hijos que tiranizan a sus padres hasta el punto de conseguir de ellos todo lo que desean “por las buenas o por las malas”.Parece que los papeles se están cambiando. Y no podemos olvidar que el papel de los padres es fundamental en la educación de sus hijos, que su papel es EDUCAR. Y si esto no es así, nos encontraremos a esos mismos “menores” que no le consienten “nada ” a sus padres que les contradiga,  ahora, en la calle no quieran consentir a la sociedad que les contradiga en nada de lo que persigan, utilizando todos los medios a su alcance para conseguirlo, aunque sean violentos… siempre se escudarán en su condición de menores… y muchos caerán en la trampa y los justificarán.

Que hay una grave crisis de autoridad en nuestra sociedad del siglo XXI es mas que evidente: una crisis de autoridad que ha empezado en la familia y que se está trasladando a todas las esferas; todo lo que huela a autoridad es rechazado de plano, aunque esa autoridad emane de la mas estricta legalidad. Las familias desestructuradas cada día son mas, pero es que cada día está mas desestructurada la sociedad, nuestra sociedad, la más cercana.

¿Se están convirtiendo nuestros hijos (los de algunos, todavía pocos) en nuestros enemigos, en los enemigos de todos, no solo de sus padres, que están pasando a la acción ya en ámbitos superiores a la familia? ¿Exageraba mucho la policía al calificar de “enemigos” a esos “menores” de Valencia, cuando esos policías únicamente estaban cumpliendo con la obligación de defender nuestro orden social? ¿Hay grupos de presión, políticos, sociales… empeñados en que se rompan los valores y los esquemas tradicionales como los que suponen  la familia….? ¿Tendriamos, cada familia, que velar porque no se pierdan los valores tradicionales, sobre todo el de la tolerancia, el de la solidaridad, el del respeto y el del esfuerzo? Que no tengamos que arrepentirnos cuando sea demasiado tardes.

Ah, y una llamada a los políticos (que se de por aludido quien se sienta ofendido)…¿Por qué no nos dejáis educar a nuestros hijos según nuestra mentalidad y os olvidáis de ese intento de “estabilizar” la educación, quitando terreno a las familias?

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