El futuro del mundo se siembra hoy en el corazón de nuestros campos.

BUENOS DIAS
Lunes, 6 de Julio de 2026
(en el día mundial del desarrollo Rural)

Esta sencilla frase encierra una gran verdad que muchas veces pasa desapercibida en medio del ritmo acelerado de la vida moderna. Cuando pensamos en el futuro, solemos imaginar grandes avances tecnológicos, ciudades cada vez más desarrolladas o nuevos descubrimientos que transformarán nuestra forma de vivir. Sin embargo, pocas veces nos detenemos a pensar que una parte esencial de ese futuro nace cada día en la tierra que se trabaja con esfuerzo, paciencia y esperanza.
Los campos son mucho más que extensiones de tierra dedicadas al cultivo. Son el lugar donde comienza el camino de los alimentos que llegan a nuestros hogares. Son el fruto de incontables horas de trabajo bajo el sol, el viento, el frío o la lluvia. Detrás de cada cosecha hay personas que madrugan cuando la mayoría aún duerme, que afrontan dificultades e incertidumbres y que depositan sus ilusiones en cada nueva temporada. Su labor es silenciosa, pero resulta imprescindible para la vida de todos.

Cada semilla que se introduce en la tierra representa mucho más que una futura planta. Es un acto de confianza en el mañana. Quien siembra sabe que los resultados no llegan de inmediato. Debe esperar, cuidar, proteger y tener paciencia. De alguna manera, ese proceso refleja también la construcción de cualquier futuro sólido y duradero. Los mejores resultados no suelen nacer de la prisa, sino del esfuerzo constante, del compromiso diario y de la capacidad de trabajar pensando en lo que está por venir.
Nuestros campos guardan la memoria de generaciones enteras. En ellos trabajaron nuestros abuelos y bisabuelos, aprendiendo de la experiencia, observando la naturaleza y transmitiendo conocimientos que han pasado de padres a hijos durante décadas. Cada surco abierto en la tierra cuenta una historia de sacrificio, de lucha y de amor por una forma de vida que ha permitido alimentar a pueblos, ciudades y países enteros. Gracias a ese esfuerzo acumulado a lo largo del tiempo, hoy disfrutamos de alimentos variados y de una riqueza agrícola que forma parte de nuestro patrimonio más valioso.

Sin embargo, el verdadero valor de los campos no se encuentra únicamente en lo que producen. También representan una manera de entender la relación entre las personas y la naturaleza. En ellos aprendemos que todo tiene su tiempo, que la tierra debe ser cuidada para que siga dando frutos y que los recursos no son infinitos. Los campos nos enseñan el valor de la responsabilidad, de la paciencia y del respeto por aquello que nos permite vivir.
Cuando un pueblo mantiene viva su actividad agrícola, también mantiene viva una parte de su alma. Los campos ayudan a conservar tradiciones, costumbres y formas de vida que forman parte de nuestra identidad. Mantienen abiertas las puertas de muchos hogares, sostienen pequeños negocios y permiten que numerosas familias sigan encontrando oportunidades en el lugar donde nacieron. Allí donde hay campos cultivados, suele haber también historias de esfuerzo compartido, de ayuda entre vecinos y de una profunda conexión con la tierra.

Por eso resulta tan importante valorar a quienes dedican su vida a trabajarla. Con frecuencia, el fruto de su esfuerzo llega a nuestras mesas sin que pensemos en todo lo que ha sido necesario para hacerlo posible. Detrás de cada alimento hay meses de trabajo, preocupaciones por el clima, inversiones, sacrificios personales y una enorme dedicación. Reconocer esa realidad es una forma de mostrar respeto hacia quienes contribuyen cada día al bienestar de toda la sociedad.
El futuro depende de muchas decisiones, pero una de las más importantes consiste en cuidar aquello que nos sustenta. Proteger nuestros campos, utilizar responsablemente los recursos naturales y apoyar a quienes viven de la agricultura y la ganadería no es únicamente una cuestión económica. Es también una inversión en la calidad de vida de las generaciones futuras. Lo que hagamos hoy tendrá consecuencias mañana, y las decisiones que tomemos marcarán el mundo que heredarán nuestros hijos y nuestros nietos.

En cada amanecer sobre los campos hay una lección de esperanza. Mientras alguien prepara la tierra, planta una semilla o cuida una cosecha, está contribuyendo a construir un futuro mejor. Puede parecer una tarea humilde, pero pocas actividades tienen un impacto tan profundo en la vida de las personas. Sin alimentos no hay desarrollo, no hay bienestar y no hay progreso posible. Por eso, en el corazón de nuestros campos late una parte fundamental del futuro de la humanidad.
Quizá por eso, cuando contemplamos una tierra cultivada, un olivar que se extiende hasta el horizonte o una cosecha lista para ser recogida, estamos viendo mucho más que un paisaje. Estamos contemplando el resultado del trabajo, la perseverancia y la esperanza de miles de personas. Estamos viendo el esfuerzo de quienes creen en el mañana y trabajan cada día para hacerlo posible.

El futuro del mundo no empieza únicamente en los grandes centros de investigación, en los despachos o en las ciudades. También nace en el silencio de los campos, en las manos que trabajan la tierra y en las semillas que se depositan con ilusión bajo el suelo. Allí, donde la naturaleza y el esfuerzo humano se encuentran, se sigue escribiendo cada día una de las historias más importantes para el porvenir de todos. Porque mientras exista alguien dispuesto a sembrar con esperanza, siempre habrá motivos para creer en un futuro mejor.

Muchas gracias a nuestros agricultores por cuidar de nuestra tierra, por hacerla producir…por cuidar y pensar en nosotros, que tenemos que comer cada dia y lo podemos hacer gracias a ellos, al trabajo en el mundo rural, donde se produce todo lo esencial… ¿Qué sería de las ciudades si no existiesen los pueblos, el mundo RURAL? Seamos agradecido y reconozcamos siempre su gran labor… ¡por supuesto que ellos se juegan su supervivencia! pero nuestra vida tambien está en sus manos. YO ESTOY Y SIEMPRE ESTARÉ CON EL MUNDO RURAL.

Y el domingo, ayer, marcó el final de nuestras fiestas, que, como los dos actos que quería dejar reflejaos fueron tarde, os los dejo como mis fotos de hoy, queriendo al mismo tiempo que sean un pequeño homenaje a ese puñado de jóvenes que han regalado durante los últimos meses mucha parte de su tiempo para ofrecer diversión a su pueblo, a cambio de NADA… muchísimas gracias a todos. Feliz velada de lunes.

Arena en los pies, bikini en la piel

BUENOS DIAS
Domingo, 5 de Julio de 2026
(Día mundial del bikini)

Cada 5 de julio, como hoy, se homenajea a una de las prendas de vestir favoritas de las mujeres, para disfrutarlas durante un día soleado y relajante, en el mar o en la piscina…. se celebra el Día Mundial del Bikini.
La fecha coincide con el día de la presentación del primer bikini en el mundo, el día 5 de julio de 1946.

¿Cómo surgió el bikini?
Esta icónica y exclusiva prenda de vestir femenina de dos piezas surgió el 5 de julio de 1946, por ocurrencia de Louis Réard ¡un ingeniero mecánico francés!
Consiste en un sujetador para la parte superior y dos triángulos unidos por tiras laterales en la parte inferior.
Hoy día esta prenda de vestir sigue vigente, con nuevos y novedosos modelos, colores y tendencias.
Su denominación proviene de un conjunto de pequeñas islas pertenecientes a las Islas Marshall ubicadas en el Océano Pacífico, conocidas como «atolón de bikini».
Al principio el Vaticano tildó al bikini de «pecaminoso», debido a que era muy provocativo para aquella época. Fue prohibido en varios países, entre ellos Italia, Bélgica y España.

Curiosidades sobre el bikini
El bikini tiene muchos datos curiosos e interesantes, que quizás no sabías:

  • La presentación del bikini fue modelada por primera vez al mundo por Micheline Bernardini, una bailarina exótica del Casino de París.
  • En varios países de Latinoamérica el bikini es conocido como «traje de baño» o «bañador».
  • Existen otras variantes del bikini, conocidas como trikini (una cinta que une la parte superior e inferior del bikini) y el minibikini (un bikini diminuto, elaborado con menos cantidad de tela).
  • Uno de los antecedentes del bikini fue un bañador de dos piezas, compuesto por un pantalón corto y una camiseta manga corta. Fue creado por el diseñador Carl Jantzen en el año 1913.
  • Cuando surgió el bikini algunas ciudades de Estados Unidos prohibieron su uso en lugares públicos.
  • Las nadadoras profesionales o de competencia no usan bikinis en sus entrenamientos y competiciones, debido a que genera resultados hidrodinámicos negativos.

El bikini en nuestro siglo XXI ya no es solo una prenda para bañarse, sino una forma de decir quiénes somos y de sentirnos libres. Hace años, parecía que solo las modelos de las revistas podían usarlo, pero hoy las cosas han cambiado por completo.
La regla de ahora es muy clara y sencilla: si tienes un cuerpo y tienes un bikini, ya estás lista para ir a la playa. Ya no importan la talla, la edad ni las imperfecciones; lo que vale es la comodidad y quererse a uno mismo. Además, la forma de fabricarlos también ha mejorado mucho.
Hoy en día, muchas marcas hacen los bikinis reciclando plásticos y redes viejas que sacan del mar, lo que ayuda a cuidar el planeta mientras tomamos el sol. Por si fuera poco, el bikini ha salido de la playa y ahora se usa en la calle: es muy común verlo combinado con vaqueros, chaquetas o camisas abiertas para salir a dar un paseo.
Así es que el bikini hoy en día ya no busca llamar la atención ni pedir permiso a nadie; es simplemente una prenda para disfrutar del verano, sentirnos bien con nuestro cuerpo y cuidar el medio ambiente.

Feliz velada de domingo, ya en pleno mes de veraneo, con mis dos fotos de hoy, la primera de tres preciosas modelos, generadas por Inteligencia Artificial, luciendo sus bikinis en Calahonda (aunque no hay que ir muy lejos para disfrutarlos en vivo y de verdad. Y la segunda, del atardecer de este domingo, ultimo día de las fiestas de Carchuna, a quien dedicaré mis fotos de la carta de mañana.

La unión hace la fuerza

CARTAS A DULCINEA
Sábado, 4 de Julio de 2026
«Día internacional de las Cooperativas»

En 1992, la Asamblea General de las Naciones Unidas en proclama Día Internacional de las Cooperativas para celebrar el centenario del establecimiento de la Alianza Cooperativa Internacional, aunque no es hasta 1995 cuando se celebra por primera vez de manera oficial.
Es en 1994 cuando la Asamblea General de las Naciones Unidas invita a los gobiernos, organizaciones internacionales, organismos especializados y organizaciones cooperativas nacionales e internacionales a observar anualmente el primer sábado de julio, a partir de 1995, el Día Internacional de las Cooperativas.
No obstante, el Día Internacional de las Cooperativas llevaba celebrándose anualmente desde 1923.
¿Qué es una cooperativa?
Es una asociación de personas que se unen voluntariamente para formar una organización democrática y una gestión que busca el interés común de todos los socios en un contexto económico, social y cultural.
Son importantes porque tienden a ser más sostenibles con el tiempo, hay más igualdad entre las diferentes posiciones, es decir, que hay una brecha más reducida entre las posiciones más altas y más bajas, y están distribuidas de manera uniforme entre las áreas urbanas y rurales.
Se estima que las cooperativas son la principal fuente de ingresos para más de 279 millones de personas, casi el 10% de la población activa total de la humanidad.
Al tener como objetivo el interés común, las cooperativas son el modelo económico más estable de la economía. En ellas, el desarrollo social, económico y cultural de todos sus socios es la prioridad. Donde gana cada uno de los miembros, ganan todos y entonces, la entidad sale reforzada. De ahí su importancia.
Historia de las cooperativas
El primer registro histórico de una cooperativa data de 1761 en Fenwick (Escocia) en el sector de las hilanderas
La primera empresa cooperativa moderna la formaron en Rochdale (norte de Inglaterra) un grupo de 28 artesanos que trabajaban en las fábricas de algodón, y se llamó Sociedad Equitativa de los Pioneros de Rochdale. Los trabajadores tenían unos salarios muy bajos que no les permitían adquirir productos de primera necesidad. Pensaron que trabajando juntos y uniendo sus recursos mejorarían sus condiciones.
Hoy día el movimiento cooperativista se ha convertido en uno de los modelos económicos que más aportan a la justicia social.

Y un buen ejemplo de Cooperativismo y que tenemos aqui en nuestro pueblo es el de «La Palma». La Cooperativa La Palma es una de las entidades agrícolas más importantes de la Costa de Granada y un verdadero orgullo para Carchuna. Nació en el año 1973 gracias a la iniciativa de un grupo de agricultores que decidieron unirse para trabajar juntos, mejorar la venta de sus productos y asegurar un mejor futuro para sus familias y para el campo de la comarca. Con el paso de los años, aquella pequeña cooperativa fue creciendo hasta convertirse en una de las más destacadas de Europa en la producción y comercialización de tomates cherry y otras hortalizas.
Actualmente, La Palma reúne a cientos de agricultores que cultivan sus tierras principalmente en la Costa Tropical y otras zonas de la provincia de Granada. Su trabajo se basa en la colaboración, el esfuerzo compartido y el compromiso con la calidad. Gracias a ello, los productos que salen de sus instalaciones llegan a numerosos países europeos, llevando el nombre de Carchuna y de Granada mucho más allá de nuestras fronteras.
Además de su importancia económica, la cooperativa desempeña un papel fundamental en la vida social de la comarca. Genera empleo, ayuda a mantener viva la agricultura local y ofrece oportunidades a muchas familias que dependen directa o indirectamente del sector agrícola. A lo largo de más de cinco décadas de historia, La Palma ha sabido combinar la experiencia de generaciones de agricultores con nuevas formas de trabajo, adaptándose a los cambios sin perder sus raíces.
Hoy, la Cooperativa La Palma es un ejemplo de cómo la unión y el esfuerzo colectivo pueden transformar una pequeña iniciativa local en una gran empresa cooperativa reconocida dentro y fuera de España. Su historia está estrechamente ligada al desarrollo de Carchuna y constituye una parte esencial de la identidad y el progreso de esta localidad granadina.

Y con nuestras playas ya a tope, vivimos el primer finde semana de julio, el primero de las vacaciones oficiales para muchos, con calor, pero que se atempera junto al agua de nuestras playas. Feliz velada del primer sábado de julio. Mi primera foto hoy he querido que sea de una Cooperativa, en su dia internacional, y cuál mejor que la de LA PALMA, que lleva el nombre de nuestro pueblo mucho mas allá de nuestras fronteras y mi segunda foto es de las 8 de la tarde con una playa de Calahonda «muy llena» a pesar de lo molesto del viento de levante que sopla.

«Un mundo sin plástico»… la revolución silenciosa del 3 de Julio

Viernes, 3 de Julio de 2026
(Día Internacional Libre de Bolsas de Plástico)

Cada 3 de julio, el planeta entero respira un poco más libre. Este día, hoy, se conmemora el Día Internacional Libre de Bolsas de Plástico, una jornada que trasciende las efemérides para convertirse en un llamado urgente a cambiar hábitos que parecen insignificantes, pero que están estrangulando nuestros océanos, ríos y suelos.
Nacida en 2009 por iniciativa de Zero Waste Europe y organizaciones aliadas dentro del movimiento Break Free From Plastic, esta fecha busca reducir drásticamente el uso de las bolsas de un solo uso, esas delgadas láminas que tardan siglos en descomponerse.

Imaginemos por un momento la magnitud del problema. Millones de bolsas de plástico se distribuyen diariamente en supermercados, mercados y tiendas en todo el mundo. Muchas terminan en vertederos, otras flotan en los mares durante décadas, fragmentándose en microplásticos que entran en la cadena alimentaria.
Animales marinos confunden estas bolsas con medusas y mueren por asfixia o inanición. Los suelos agrícolas se contaminan, afectando la fertilidad de la tierra que nos alimenta. Y todo por una comodidad de minutos que genera un daño eterno.

El Día Internacional Libre de Bolsas de Plástico nos invita a romper ese ciclo vicioso. No se trata solo de abstenerse un día, sino de cuestionar nuestra relación con el consumo desechable. Países enteros han tomado medidas valientes: desde prohibiciones totales en varios estados de África y Asia hasta impuestos elevados en Europa y Latinoamérica. En muchos lugares, las alternativas reutilizables —bolsas de tela, canastas o mochilas— ya forman parte de la rutina diaria de millones de personas conscientes.

Cada acción cuenta. Llevar nuestra propia bolsa al mercado, rechazar amablemente la de plástico en la tienda o promover en redes sociales el uso de materiales biodegradables multiplica el impacto. Las empresas también juegan un papel fundamental: muchas han optado por envoltorios innovadores hechos de papel reciclado, bioplásticos o incluso materiales derivados de algas. La innovación tecnológica acompaña a este cambio cultural, demostrando que sostenibilidad y economía pueden ir de la mano.

Sin embargo, la verdadera transformación nace en lo que hacemos cada dia. Familias que enseñan a sus hijos el valor de reducir, reutilizar y reciclar; comunidades que organizan limpiezas de playas y ríos; gobiernos que invierten en infraestructuras de reciclaje eficiente…
El 3 de julio se convierte así en un recordatorio anual de que pequeños gestos colectivos pueden revertir grandes daños ambientales. Este día nos recuerda que el futuro no está escrito en plástico, sino en conciencia y responsabilidad.
Al elegir alternativas duraderas, no solo protegemos la biodiversidad y mitigamos el cambio climático, sino que también preservamos la belleza de un planeta que, en última instancia, nos pertenece a todos. Un mundo libre de bolsas de plástico no es una utopía lejana: es una decisión que tomamos hoy, con cada compra, con cada paso y con cada hábito que decidimos cambiar.
¡Únete a la revolución! El 3 de julio y todos los días del año, elige vivir más ligero, más verde y más libre. Nuestro planeta te lo agradecerá.

No olvidemos que hace ya algunos años se tomó la iniciativa de ir suprimiendo las bolsas de plástico desechables y se obligó a los comercios a «cobrarlas», para disuadirnos de pedirlas o aceptarlas… incluso ya algunas se comenzaron a hacer de plástico degradable… pero está visto que no es suficiente. ¿Acaso no sería muy muy conveniente que volviésemos 60 años atrás cuando todo el mundo iba a la tienda a comprar con sus bolsas permanentes, o con sus cestas, o … Yo lo recuerdo perfectamente pero, por desgracia, s impuso lo que parecía un avance…»el uso de la bolsa desechable»… y no hubo como vem os nada de avance sino de retroceso para dañar mas a la naturaleza… Yo, que voy con frecuencia a hacer la compra a la tienda, procuro no consumirlas, llevo mis propias bolsas de rafia permanentes y el carro de la compra… ¿te animas a recuperar tu tambien la iniciativa?….¡nuestros hijos, nietos, biznietos… nos lo agradecerán porque les dejaríamos un Planeta mas limpio.
Feliz velada de un nuevo comienzo de fin de semana, de un nuevo viernes, con mis dos fotos de esta noche que espero sean de tu agrado.

La colonización del siglo XIX… perfil del colono. La economía

CARTAS A DULCINEA

Jueves, 2 de Julio de 2026
San Pedro de Alcántara… ¡y allí nació el amor!»
(Las raíces y las ramas de mi vida… San Pedro Alcántara, parte quinta)

La colonización del siglo XIX en San Pedro Alcántara y el perfil de los colonos estuvieron muy relacionados con la idea que tenía el Marqués del Duero para poner en marcha la nueva colonia agrícola. Para que el proyecto funcionara necesitaba atraer a familias trabajadoras, acostumbradas al esfuerzo diario y con unos conocimientos básicos sobre las labores del campo. Su intención era crear una comunidad organizada y capaz de sacar el máximo rendimiento a unas tierras que hasta entonces apenas se aprovechaban.

La mayoría de los primeros colonos llegaron desde distintas zonas de España, sobre todo de Castilla, Extremadura y del interior de Andalucía. También se establecieron algunas familias procedentes de Cataluña y varios técnicos extranjeros que aportaron conocimientos especializados para mejorar las explotaciones agrícolas y las obras de la colonia. Entre ellos hubo franceses e ingleses que colaboraron en diferentes tareas relacionadas con la organización y el desarrollo del proyecto.

Gracias a esta mezcla de personas de distintos lugares, San Pedro Alcántara nació con una población más variada de lo habitual para la época. Esto la diferenciaba de otros pueblos cercanos, cuya población procedía casi exclusivamente de la pesca o de las actividades tradicionales de la sierra. Desde sus primeros años, la colonia reunió costumbres, formas de trabajar y experiencias muy diversas.

Con el paso de los años, la composición de la población ha cambiado mucho. Mientras que en el siglo XIX casi todos los habitantes eran españoles, hoy conviven personas procedentes de numerosos países. Además de la población local y del resto de España, existe una importante presencia de residentes europeos, especialmente atraídos por el clima y la calidad de vida de la Costa del Sol. También han llegado personas de América Latina y de distintos países africanos, muchas de ellas vinculadas al sector servicios y a otras actividades económicas de la zona.

El crecimiento de la población fue especialmente importante a partir de la segunda mitad del siglo XX. Desde la década de 1950, el desarrollo turístico transformó por completo la localidad. San Pedro dejó de ser una pequeña comunidad centrada en la agricultura para convertirse en una población cada vez más orientada a los servicios. El aumento de hoteles, comercios, restaurantes y nuevas urbanizaciones atrajo a miles de personas que llegaron en busca de trabajo y mejores oportunidades.

En las últimas décadas, este crecimiento ha continuado de forma constante. Muchas familias han elegido San Pedro Alcántara como lugar de residencia porque ofrece viviendas más asequibles que otras zonas muy exclusivas del municipio, sin renunciar a la cercanía de los principales centros turísticos y de empleo. Actualmente, la mayor parte de la población se concentra en el núcleo urbano de San Pedro, aunque también destacan zonas como Guadalmina, caracterizada por un elevado número de residentes extranjeros y un nivel económico más alto, además de otras áreas residenciales que han ido creciendo con el tiempo.

La distribución actual muestra una clara descentralización demográfica:

  • San Pedro Alcántara (Núcleo): 32.848 habitantes.
  • Guadalmina: 4.544 habitantes (Zona de alta renta y mayoría extranjera).
  • El Salto del Agua: 1.590 habitantes.

La economía de San Pedro Alcántara también ha experimentado una transformación profunda. Durante sus primeros años, la actividad principal giraba alrededor del cultivo de la caña de azúcar y de la producción relacionada con este sector. Sin embargo, con el paso del tiempo este modelo fue perdiendo fuerza hasta desaparecer como motor económico de la localidad.

La situación comenzó a cambiar tras la muerte del Marqués del Duero en 1874. Sin su principal impulsor, la colonia perdió gran parte del apoyo económico y político que había tenido hasta entonces. Las dificultades financieras obligaron a los propietarios a vender las tierras y buscar nuevas formas de explotación. Se intentó diversificar la producción agrícola con cultivos como la remolacha azucarera y la uva moscatel, pero los resultados no fueron suficientes para evitar la crisis del sector.

A comienzos del siglo XX, la industria azucarera atravesó importantes problemas y muchas de las grandes fincas empezaron a dividirse en parcelas más pequeñas. Poco a poco, las tierras fueron vendiéndose para distintos usos, primero agrícolas y más tarde urbanos. Este proceso favoreció la aparición de nuevos barrios y urbanizaciones, contribuyendo al crecimiento que experimentó toda la costa andaluza durante la segunda mitad del siglo XX.

Finalmente, la antigua Sociedad Colonia de San Pedro Alcántara desapareció en la década de 1940, poniendo fin a una etapa histórica que había marcado el origen de la localidad. Desde entonces, la economía fue orientándose cada vez más hacia el comercio, la construcción, los servicios y el turismo residencial, actividades que hoy constituyen la base principal de la riqueza y del empleo en San Pedro Alcántara.

Y esta noche, la primera de mis fotos es de lo que alli se conoce como «La Villa». La Villa de San Luis es un edificio histórico situado en el centro de San Pedro y fue construida en el siglo XIX como residencia de una de las familias más importantes de la antigua colonia agrícola fundada por el Marqués del Duero, de la familia Cuadra, propietaria de la colonia agrícola de San Pedro Alcántara tras la etapa del Marqués del Duero. Es un edificio de dos plantas, de color blanco con detalles amarillos, que destaca por su balcón central, sus ventanas simétricas y las palmeras que la rodean. Con el paso de los años dejó de ser una vivienda privada y pasó a tener usos públicos. En la actualidad alberga dependencias municipales y es uno de los edificios más representativos de San Pedro Alcántara. Su buen estado de conservación y su valor histórico hacen que sea un símbolo de la localidad y un recuerdo de sus orígenes agrícolas.
Mi segunda foto es del otro grupo de Segunda Etapa de EGB de la tarde a quienes daba clase y cuyo tutor era mi amigo don Pepe Torres, que aparece a la izquierda de la foto. Tambien aparezco casi en el centro, yo mismo.

¡Bienvenidos al mes de julio!

CARTAS A DULCINEA
Miércoles, 1 de Julio de 2026

Comienza julio, el séptimo mes del año y uno de los más esperados por muchas personas. Es un mes que solemos relacionar con las vacaciones, el descanso, el buen tiempo y los largos días de verano. Tiene 31 días para disfrutar de la familia, los amigos y los momentos al aire libre.

En la antigua Roma, julio se llamaba «Quintilis» porque era el quinto mes de su calendario. Con el paso del tiempo fue cambiando hasta quedar en 31 días. Más tarde recibió el nombre de Julio en honor a Julio César, uno de los personajes más importantes de la historia romana.

A lo largo de los años, julio ha sido escenario de muchos acontecimientos importantes. El 12 de julio del año 100 antes de Cristo nació Julio César. El 14 de julio de 1789 tuvo lugar la toma de la Bastilla, un hecho fundamental en la Revolución Francesa. El 15 de julio de 1606 nació el gran pintor Rembrandt. El 18 de julio de 1936 comenzó la Guerra Civil Española. El 21 de julio de 1969, el astronauta Neil Armstrong se convirtió en la primera persona en caminar sobre la Luna durante la misión Apollo 11 «Moon Landing». También destacan el nacimiento de Simón Bolívar el 24 de julio de 1783 y el de Henry Ford el 30 de julio de 1863.

Julio también nos enseña algunas curiosidades… en los países del hemisferio norte suele ser uno de los meses más calurosos del año y coincide con las vacaciones escolares de verano…en cambio, en el hemisferio sur es tiempo de invierno y vacaciones invernales. La flor asociada a este mes es el «delphinium», una planta conocida por sus vistosas flores y algunos usos tradicionales. La piedra preciosa de julio es el rubí, símbolo de energía, fuerza y vitalidad.

Las personas nacidas en julio pertenecen a los signos de Cáncer o Leo. Tradicionalmente se dice que suelen ser personas cercanas, sociables y con gran capacidad para relacionarse con los demás.
Muchas personas conocidas han llevado el nombre de Julio o Julia. Entre ellas encontramos a Julio César, Julio Verne, Julio Cortázar, Julio Anguita, Julio Iglesias, Julio César Chávez y Julia Roberts.

La sabiduría popular también ha dejado numerosos refranes sobre este mes. Algunos de los más conocidos son: «Julio caliente quema al más valiente», «Aunque raras, muy violentas son por julio las tormentas», «Julio calorero llena bodega y granero» y «En julio, el melón echa color».

Para los amantes de la música, julio guarda también fechas muy señaladas. El 3 de julio de 1971 falleció Jim Morrison. El 4 de julio de 2003 murió Barry White. El 7 de julio de 1940 nació Ringo Starr. El 13 de julio de 1985 se celebró el histórico concierto benéfico Live Aid. También recordamos a Celia Cruz, fallecida el 16 de julio de 2003, y a Amy Winehouse, que murió el 23 de julio de 2011. El 26 de julio de 1943 nació Mick Jagger.

Si te apetece disfrutar de una película o una serie relacionada con este mes, puedes ver producciones como El César, Julie & Julia, C. Chávez, La Isla Misteriosa de Julio Verne o Julio César.

Y así comienza julio, un mes lleno de historia, curiosidades, recuerdos y días para disfrutar del verano. Que tengáis un feliz inicio de mes, una agradable noche de miércoles y que julio venga cargado de buenos momentos para todos.

Y esta bienvenida al mes de julio la quiero acompañar de dos de mis fotos que ayer hice en una incursión a mi queridísima tierra jienense, la primera del pueblo que separa las provincias de Granada y de Jaén, Campillo de Arenas, junto al Puerto Carretero, un pueblo queda perfectamente enmarcado por el relieve de Sierra Mágina y el inconfundible mar de olivos jienense. La segunda es una muestra del terreno agrestre tambien habitual en Jaén. Situado en la comarca de Sierra Mágina y modelado por el paso del río Guadalbullón, este desfiladero de paredes calizas verticales ha sido históricamente un paso natural estratégico e imprescindible para conectar las tierras de Jaén con las de Granada. Feliz velada de miércoles, con toda la nostalgia de mi tierra añorada. Feliz velada de miércoles.

¿Por qué el oro vale tanto si no sirve para casi nada práctico?

CARTAS A DULCINEA
Martes, 30 de junio de 2026

No puedes comerlo, no puedes construir con él, no te protege del frío. ¿Por qué la humanidad entera decidió que este metal brillante vale más que cualquier otro?

Eliminación por descarte…

  • El dinero necesita ciertas propiedades: durabilidad (no se corroe), divisibilidad (puedes cortarlo), portabilidad (no es demasiado pesado), escasez (hay suficiente pero no demasiado) y reconocibilidad (fácil de identificar). El oro cumple todas. Pocos materiales lo hacen.
  • No se oxida ni se degrada. El oro que tenían los faraones sigue igual 3,000 años después. Esa permanencia lo hizo perfecto como reserva de valor. Tu moneda de oro no se pudre como el trigo ni se corroe como el hierro.
  • Es universalmente reconocible. Su color es único entre los metales. No necesitas un laboratorio para identificarlo. En cualquier cultura, en cualquier época, la gente reconoce el oro.
  • La escasez es perfecta. Hay suficiente oro para que circule como dinero, pero no tanto como para que pierda valor. Todo el oro extraído en la historia cabe en un cubo de 21 metros de lado.
  • La historia creó el consenso. Una vez que suficientes civilizaciones acordaron que el oro era valioso, el acuerdo se auto-reforzó. Si todos creen que vale, vale. Es una profecía auto cumplida que ya dura 5.000 años.

Hoy su valor es mayoritariamente psicológico. El 50% del oro se usa en joyería (estética), el 40% en inversión (reserva de valor) y solo el 10% en industria real (electrónica, medicina). Pagamos miles de dólares por algo cuya utilidad práctica es mínima.

El oro demuestra que el valor no es intrínseco a los objetos. Es un acuerdo colectivo. Y ese acuerdo, una vez establecido, es casi imposible de romper.
(QUORA)

Y es que el oro es tan valorado porque posee una combinación de características que ningún otro elemento tiene: es escaso pero no imposible de encontrar, es químicamente indestructible (no se oxida ni se corroe) y es extremadamente fácil de identificar y moldear. A diferencia del papel moneda, su valor no depende de un gobierno, sino de su propia naturaleza física; al ser imposible de fabricar artificialmente, ha funcionado durante milenios como el lenguaje universal para preservar la riqueza frente al paso del tiempo y las crisis.
El precio del oro no lo decide una sola persona, sino que se fija principalmente en Londres y Nueva York a través de dos mecanismos: el «London Fix», donde grandes bancos acuerdan un precio dos veces al día basándose en la oferta y la demanda física, y el mercado de futuros (COMEX), donde se especula con contratos de papel. Su valor fluctúa según el miedo de los inversores: cuando hay inflación, crisis geopolíticas o cuando el dólar pierde fuerza, el precio sube porque todos corren hacia él como refugio seguro. Es, en esencia, un termómetro de la incertidumbre global.

¿Recuerdas que ayer hablábamos de la importancia de no desperdiciar nuestro tiempo? Pues te sugiero que aprovechemos la última velada del mes de junio, que ya se nos ha ido y llegan los dos meses «por excelencia» de las vacaciones»…¡aprovechémoslos!

«El naufragio silencioso de la inercia»

CARTAS A DULCINEA
Lunes, 29 de junio de 2026
(Antivalores: La Improductividad)

El problema de dejar pasar los días sin hacer nada útil es mucho más serio de lo que muchas personas creen. Al principio puede parecer algo sin importancia, una simple costumbre de aplazar las cosas o de perder algunas horas sin aprovecharlas. Sin embargo, cuando esta forma de vivir se repite una y otra vez, acaba convirtiéndose en una manera de actuar que poco a poco perjudica a quien la practica. Es parecido a una pequeña grieta en una pared: al principio apenas se nota, pero con el paso del tiempo se hace más grande hasta causar daños importantes. De la misma forma, cuando una persona se acostumbra a no esforzarse, a no perseguir objetivos y a dejar para más tarde todo aquello que debería hacer, termina alejándose de las metas que un día soñó alcanzar.

La falta de interés por mejorar no aparece de golpe. Normalmente comienza con pequeños descuidos, con tareas que se dejan para mañana o con decisiones que se evitan porque requieren esfuerzo. Poco a poco, la persona se acostumbra a vivir sin compromisos y sin ilusiones. Los días empiezan a parecer todos iguales y desaparecen las ganas de aprender, de crecer o de intentar cosas nuevas. Cuando esto ocurre, el carácter también cambia. La persona puede volverse más indiferente, más conformista y menos preocupada por las consecuencias de sus actos. Ya no le importa demasiado si está aprovechando bien su tiempo o si está dejando pasar oportunidades que quizá no volverán.

Muchas veces se intenta justificar esta situación diciendo que todo el mundo necesita descansar. Y es cierto que el descanso es necesario. Nadie puede trabajar o esforzarse sin parar. El problema aparece cuando el descanso deja de ser un momento para recuperar fuerzas y se convierte en una forma permanente de evitar responsabilidades. Entonces ya no se trata de descansar, sino de acostumbrarse a no hacer nada. La diferencia puede parecer pequeña, pero en realidad es muy importante. Descansar ayuda a seguir avanzando; la pereza constante, en cambio, impide dar cualquier paso hacia delante.

Cuando una persona deja de aprovechar sus capacidades, estas terminan debilitándose. Las habilidades mejoran cuando se usan y se practican, pero se van perdiendo cuando permanecen olvidadas. Esto ocurre en los estudios, en el trabajo, en los deportes, en los oficios y en casi cualquier actividad de la vida. Alguien que no se esfuerza por aprender acaba sabiendo menos. Quien no intenta mejorar en su trabajo acaba quedándose atrás. Y quien nunca se propone nuevos retos termina conformándose con una vida mucho más pequeña de lo que podría haber sido.

Además, esta actitud no afecta únicamente a quien la tiene. En una familia, en un grupo de amigos o en un trabajo, las acciones de una persona suelen influir en los demás. Cuando alguien no cumple con su parte, otros tienen que hacer un esfuerzo extra para compensarlo. Por eso la falta de responsabilidad puede convertirse en una carga para todos los que están alrededor. Los proyectos avanzan más despacio, aparecen problemas que podrían haberse evitado y se crea un ambiente de desánimo que termina perjudicando al conjunto del grupo.

La pereza suele actuar de manera silenciosa. Rara vez se presenta como algo claramente negativo. Al contrario, muchas veces aparece disfrazada de comodidad, de excusas o de promesas para el día siguiente. Nos dice que todavía hay tiempo, que podemos empezar mañana o que un pequeño retraso no tendrá consecuencias. Sin embargo, cuando esas excusas se repiten una y otra vez, los días se convierten en semanas y las semanas en años. Entonces muchas personas descubren demasiado tarde que han dejado escapar oportunidades importantes por no actuar cuando debían hacerlo.

El tiempo es uno de los bienes más valiosos que tenemos porque nunca vuelve. El dinero perdido puede recuperarse, los errores pueden corregirse y muchas dificultades pueden superarse. Pero una hora que ha pasado ya no puede recuperarse jamás. Por eso resulta tan importante aprender a valorar cada día y utilizarlo de la mejor manera posible. No significa estar ocupados cada minuto ni vivir con prisas constantes, sino procurar que nuestro tiempo tenga algún sentido y nos acerque poco a poco a una vida mejor.

Superar la pereza y el desinterés requiere esfuerzo, pero es algo que cualquier persona puede intentar. No hace falta realizar grandes cambios de un día para otro. Muchas veces basta con empezar por pequeñas acciones, cumplir objetivos sencillos y recuperar poco a poco el hábito de hacer las cosas bien. Cada tarea terminada, por pequeña que sea, ayuda a fortalecer la confianza y las ganas de seguir avanzando. Con el tiempo, esos pequeños pasos pueden convertirse en logros importantes.

Ser una persona útil no significa trabajar sin descanso ni vivir agotado. Significa emplear nuestras capacidades de forma responsable, buscar mejoras para nosotros mismos y aportar algo positivo a quienes nos rodean. El verdadero bienestar no nace de la comodidad permanente, sino de la satisfacción que produce ver que nuestros esfuerzos han servido para algo. Cuando comprendemos esto, dejamos de ser simples espectadores de nuestra propia vida y nos convertimos en protagonistas de nuestro futuro. Solo así podemos construir una existencia con metas, con propósito y con motivos reales para sentirnos orgullosos de lo que hacemos cada día.

Jamás deberíamos olvidar que el tiempo que dejamos pasar sin aprovecharlo, PERDIENDOLO, ese ya jamás vuelve, ese lo hemos perdido parra siempre… ¿somos acaso realmente conscientes de ello? ¡y mas si recordamos eso de que «el tiempo es oro».

«El que planta un árbol, planta una esperanza.»… los pilares verdes que sostienen el cielo.

CARTAS A DULCINEA
Domingo, 28 de junio de 2026
(en el día Mundial del Árbol)

El Día Mundial del Árbol no es una fecha cualquiera en el calendario, sino un aviso muy importante para que recordemos que no podríamos vivir sin ellos. Los árboles no están ahí solo para hacer que el paisaje se vea bonito; son como fábricas naturales que trabajan todo el día sin descansar para limpiar el aire que respiramos y para refrescar la Tierra, que hoy en día está cada vez más caliente.
Con sus raíces agarradas con fuerza al suelo y sus hojas mirando al sol, los árboles consiguen que la naturaleza funcione bien, dando casa a muchísimos animales y cuidando la tierra para que no se convierta en un desierto seco donde no crezca nada.

Cuando llega este día especial, debemos pararnos a pensar en todo lo bueno que los bosques nos dan sin pedir nada a cambio. Son los verdaderos pulmones del planeta porque limpian la contaminación y la transforman en oxígeno y vida, algo tan difícil y perfecto que ninguna máquina inventada por el hombre ha sido capaz de hacer igual.
Respetar a los árboles es aprender a tener paciencia y a aguantar en los malos momentos, algo que a los humanos se nos suele olvidar porque siempre queremos todo rápido. La sombra que hoy nos tapa del sol existe porque alguien, hace muchos años, plantó una semilla y la cuidó; por eso, ahora nos toca a nosotros proteger los árboles para que no desaparezcan por culpa del fuego o de tantas construcciones de cemento.

Más allá de los números, de las noticias sobre los bosques que se queman y de las leyes de los gobiernos, este día sirve para que volvamos a sentir cariño por la naturaleza. Debemos recordar que si los bosques y los montes enferman, nosotros también enfermaremos.
Un solo árbol es el hogar de miles de seres vivos y nos regala cosas tan necesarias como el agua, las frutas, la madera y la tranquilidad, cosas que a veces no valoramos hasta que el paisaje se vuelve gris y nos cuesta respirar. Salvar los árboles no es hacerle un favor a la naturaleza por lástima, sino cuidarnos a nosotros mismos y asegurar que el mundo siga siendo un lugar seguro y lleno de esperanza para todos.

Y hoy, dia impresionante ya de playas abarrotás, como en pleno verano, primer domingo de vacaciones para muchos… y la paz y relax del atardecer en mi segunda foto en la que se ve Almuñécar al fondo. Feliz velada de domingo

«A buenas horas, mangas verdes»…el auxilio estéril de los que llegan tarde

CARTAS A DULCINEA
Viernes, 26 de junio de 2026

El refrán «a buenas horas, mangas verdes» es un dicho popular muy antiguo que sirve para criticar con ironía a quienes llegan tarde a ayudar. Esta frase viene de hace muchos años, cuando unos policías antiguos siempre llegaban tarde a los problemas. El dicho no se usa solo para hablar de un simple retraso, sino para explicar que una ayuda ya no sirve para nada si llega cuando el problema se ha solucionado solo o cuando el daño ya es total. Cuando alguien aparece a socorrerte después de que has tenido que pasar tú solo por lo peor, en lugar de darle las gracias, te dan ganas de reír por no llorar ante tanta tardanza.

Si una solución llega cuando el problema ya ha terminado, ese favor pierde todo su valor y se convierte en una muestra de pereza o de mala organización. No sirve de nada tener la capacidad de ayudar o llevar el uniforme adecuado si no se llega a tiempo. El verdadero valor de la ayuda está en darla justo cuando se necesita. Por ejemplo, regalar un paraguas cuando ya ha salido el sol no sirve para nada, y solo demuestra que esa persona no estuvo allí cuando estaba cayendo la tormenta. Ser eficaz no es solo tener la fuerza o el dinero para arreglar algo, sino saber estar presente en el momento exacto en que la otra persona lo está pasando mal.

Ser responsables significa entender que el tiempo es lo más importante cuando alguien nos necesita, y que si siempre llegamos tarde, la gente dejará de confiar en nosotros y en las instituciones. Los que llegan con las manos vacías cuando el fuego ya se ha apagado pueden tener buenas intenciones, pero su retraso solo hace que se burlen de ellos quienes tuvieron que salvarse por su cuenta. Al final, este refrán nos enseña que es vital actuar rápido y nos recuerda que, para llevarnos bien entre todos, un pequeño detalle a tiempo vale muchísimo más que un gran esfuerzo cuando ya es demasiado tarde y no queda nada por salvar.

Y yo procuro no llegar tarde ningún dia…las 7 de la mañana y las 9,30 de la noche son las horas que yo mismo me he marcado para mis buenos dias y para mi carta a Dulcinea…¡y de siempre he sido un amante de la puntualidad, Para todo, para mis obligaciones y para otras cosas que no son obligaciones pero que yo me comprometo conmigo mismo! Feliz velada de viernes con estos dos amaneceres propios del tiempo en que ya estamos, casi pleno verano, aunque las temperaturas nos han dado un pequeño respiro estos dos últimos dias.