CARTAS A DULCINEA
Lunes, 3 de agosto

Yo creo que es hora, dadas las circunstancias que estamos viviendo en nuestra QUERIDA ESPAÑA y de la cantidad de incógnitas que NADIE nos despeja y para contrarrestar los BULOS que puedan lanzarse, sobre todo por parte del Gobierno del sátrapa Sánchez, com o digo, creo que es hora de hablar de esta parte tan importante de nuestra ESPAÑA, las ciudades autónomas de CEUTA y MELILLA. Y me considero con autoridad para hacerlo, sobre todo porque mis estudios universitarios fueron de Geografia e HISTORIA y creo saber mas de ello que los que n os gobiernan y lanzan proclamas a bombo y platillo…¡muchas veces, casi todas, desinformando! ¡intentando entontecernos y tomándonos por ilusos. Y, además, conozco bien Melilla, es verdad que la de los años 70 del siglo XX, ya que viví allí un año de mi vida, desde el verano de 1973 al verano9 de 1974, aunque de eso hablaré a fondo cuando termine mis capítulos de mi vida ligados a YUNQUERA. ¡Pero es que me enardece cuando oigo a los que defienden al rey de Marruecos en sus aspiraciones de ROBARNOSLAS, y digo bien, porque no es recuperar nada porque nunca han sido suyas, pero de eso habla mi carta de hoy de la que espero que te fíes, porque yo jamás lanzaría ni propagarÍa una MENTIRA …eso se lo dejo al GOBIERNO. ¿Empezamos?
Ceuta y Melilla son dos ciudades españolas muy especiales que se encuentran en el norte de África. Aunque están rodeadas por el territorio de Marruecos y por el mar Mediterráneo, forman parte de España desde hace muchísimos siglos. Por eso, las personas que nacen y viven allí son españolas, tienen nuestros mismos documentos, cumplen nuestras mismas leyes y tambien utilizan el euro como moneda. (lo que no pasa en Gibraltar)
Estas dos ciudades son muy importantes porque funcionan como un puente de unión entre dos continentes: Europa y África. En sus calles conviven desde hace mucho tiempo familias de diferentes culturas y religiones, como cristianos, musulmanes, judíos e hindúes ( y de esa convivencia pacífica puedo dar fe). Todo el mundo vive junto de forma tranquila, compartiendo sus costumbres, sus fiestas y sus comidas tradicionales, lo que hace que ambas ciudades tengan una vida única y muy colorida.
Al estar pegadas a Marruecos, la relación con este país vecino es constante en el día a día. A través de la frontera pasa mucha gente de un lado a otro para trabajar, comprar cosas, hacer negocios o visitar a sus familiares. Por este motivo, lo que ocurre a un lado de la valla fronteriza influye rápidamente en el otro lado.
El tema de las fronteras genera a veces algunas tensiones o desacuerdos entre los gobiernos de España y Marruecos. Sin embargo, para la vida de las personas de a pie, la colaboración y el entendimiento entre ambos países resultan completamente necesarios. Cuando los gobiernos se llevan bien y cooperan, el comercio funciona mejor, las carreteras y puertos están más tranquilos y los vecinos de toda la zona pueden vivir con mayor seguridad y bienestar.
Ambas ciudades pasaron a formar parte de la Corona española mucho antes de la formación de los Estados modernos actuales:
- Melilla (desde 1497; recordemos que Granada lo hizo en 1492 y Navarra en 1512): Melilla se incorporó a la Corona de Castilla el 17 de septiembre de 1497, cuando una expedición capitaneada por Pedro de Estopiñán tomó la plaza, que se encontraba prácticamente abandonada tras los conflictos locales de la época.
- Ceuta (desde 1580 / 1668): Fue conquistada inicialmente por el Reino de Portugal en 1415. En 1580, tras la unión dinástica entre España y Portugal bajo Felipe II, Ceuta pasó a formar parte de la Monarquía Hispánica. Tras la separación de ambos reinos, los propios habitantes de Ceuta decidieron mantenerse fieles a España, quedando ratificado oficialmente su traspaso por el Tratado de Lisboa de 1668.
Ceuta y Melilla jamás han pertenecido al Estado soberano de Marruecos. La razón principal reside en un hecho cronológico claro: ambas ciudades pasaron a formar parte de la Corona española mucho antes de que el país vecino se constituyera como un Estado soberano e independiente. En concreto, Melilla quedó incorporada a la Corona de Castilla en el año 1497, mientras que Ceuta pasó a la Monarquía Hispánica en 1580 tras la unión dinástica con Portugal, quedando su pertenencia a España ratificada de forma definitiva en el Tratado de Lisboa de 1668. Por el contrario, el Estado moderno de Marruecos nació oficialmente en 1956 tras el fin de los protectorados francés y español, por lo que las dos ciudades llevaban ya más de cuatro siglos integradas en España cuando se constituyó el país actual.
Si se analiza la época medieval y antigua, tampoco existían los Estados-nación tal y como los entendemos hoy. Durante esos siglos, el territorio del norte de África experimentó constantes cambios de dominio político entre imperios, califatos y dinastías regionales. De este modo, antes de la llegada de castellanos y portugueses, Ceuta y Melilla estuvieron bajo el control del Imperio romano, del Imperio bizantino y, más adelante, del Califato de Córdoba, además de ser gobernadas por diversas dinastías beréberes y emiratos locales. Aunque algunas de esas familias dominantes tuvieron su sede en ciudades pertenecientes a la geografía marroquí, como Fez o Marrakech, no constituían el Estado soberano marroquí.
Esta trayectoria explica las diferentes posturas que existen en la actualidad. Desde su independencia en 1956, Marruecos reclama la soberanía sobre ambas plazas argumentando proximidad geográfica y vínculos con el antiguo Sultanato Cherifiano (El Cherifiano o jerifiano es el nombre que recibió al actual Reino de Marruecos hasta 1957 entre los siglos XVI y XX, bajo los regímenes de las dinastías de los Saadíes y luego de los alauíes (que todavía gobierna hoy), que reivindican un origen jerifiano (en el sentido de descendientes del profeta Mahoma). En cambio, la postura de España y del derecho internacional se apoya en la continuidad histórica ininterrumpida de la soberanía española sobre ambas ciudades desde hace más de quinientos años. De hecho, cuando se estableció el Protectorado español en el norte de África a principios del siglo XX, Ceuta y Melilla no formaron parte de él porque ya eran territorio nacional de pleno derecho, razón por la que tampoco fueron objeto de traspaso cuando Marruecos logró su independencia.
En resumen, Ceuta y Melilla son pedacitos de España en la costa africana. Son lugares de encuentro donde la historia, la mezcla de culturas y la vecindad con Marruecos demuestran lo valioso que es aprender a vivir juntos y respetarse todos los días.
Lo que no logro comprender es … ¿Por qué Sánchez y su Gobierno exoneran totalmente, a Mohamed VI, rey de Marruecos, de todo lo que sucedió escasos dias atrás, cuando hemos visto en TV que hasta la policia marroquí abría las puertas de su parte de la verja para que entrasen sin dificultad los joven inmigrantes ilegales, mas de 60.000? ¿Qué sabrá el rey de Marruecos de Sánchez para que actúen asi? ¿Qué esconden?
Feliz tarde y velada de este lunes, ya 3 de agosto, hoy con estas dos fotos que, sin mas remedio tenían que tener que ver algo con Ceuta o Melilla y como yo donde he vivido es en Melilla, las he elegido de Melilla… y en una de ellas hasta está el marinero que fue y conocí.




















