CARTAS A DULCINEA
Sábado, 2 de mayo de 2026

El 2 de Mayo de 1808 no es solo una fecha que encontramos en los libros de texto o una festividad regional; es el origen de la identidad contemporánea española. Lo que comenzó como un estallido de ira popular frente al Palacio de Oriente se transformó, con el paso de las décadas, en el origen de la nación española moderna. Su importancia no reside únicamente en la expulsión de las tropas napoleónicas, sino en el profundo cambio psicológico y político que imprimió a nuestro país y a la conciencia de poder que alcanzaron sus habitantes, nuestros antepasados.
Antes de aquel estallido, el concepto de «España» estaba indisolublemente ligado a la figura del monarca. Sin embargo, cuando la corona se plegó ante Napoleón en las abdicaciones de Bayona, ocurrió un fenómeno desconocido hasta entonces… el pueblo recuperó su propia soberanía por puro instinto de supervivencia. El 2 de Mayo marca el momento exacto en que los ciudadanos deciden que la nación les pertenece a ellos y no a una institución ausente o debilitada, sentando las bases de lo que pocos años después sería la Constitución de Cádiz.
Esa jornada también dio paso a la invención de una nueva y desesperada forma de lucha: la guerrilla. Por primera vez en la era moderna, el ejército más poderoso del mundo se vio desbordado no por una fuerza regular, sino por la resistencia invisible de campesinos y artesanos. Este espíritu de resistencia a ultranza pasó a formar parte del carácter español, influyendo en la forma en que la sociedad civil se ha relacionado con el poder y la ocupación a lo largo de los siglos posteriores.
A largo plazo, el 2 de Mayo también funciona como un espejo de las contradicciones nacionales. En las calles de Madrid se escenificó la fractura entre los afrancesados, que veían en las luces de Francia el progreso necesario, y los patriotas, que defendían la independencia y la esencia propia. Esta tensión entre la modernidad importada y la tradición castiza ha sido el motor, muchas veces trágico, de la historia política de España hasta bien entrado el siglo XX.
Hoy, la importancia de esta fecha sobrevive como un recordatorio de la resiliencia colectiva. En un mundo globalizado, el 2 de Mayo se reinterpreta no como un acto de aislamiento, sino como la reivindicación de la dignidad frente a la imposición externa. Es el símbolo de una sociedad que, aun sintiéndose huérfana de liderazgo, es capaz de unirse ante la adversidad. La herida que Goya inmortalizó con sus pinceles sigue presente, recordándonos que la soberanía no es un regalo, sino una conquista que comenzó un lunes de primavera hace más de dos siglos.
Tambien celebramos hoy el día internacional contra el «acoso escolar» (mal conocido tambien como «bulling», que es un «extrenjerismo), que no es una simple fecha en el calendario escolar, sino un grito de auxilio colectivo que busca visibilizar una de las formas de violencia más destructivas y silenciosas de nuestra sociedad. Esta jornada, celebrada cada 2 de mayo, actúa como un espejo necesario que nos obliga a mirar de frente una realidad que afecta a millones de niños y adolescentes en todo el mundo, recordándonos que el acoso no es «cosa de niños», sino una vulneración sistemática de los derechos fundamentales.
La importancia de este día reside en su capacidad para romper la ley del silencio que suele rodear al maltrato en las aulas. Históricamente, el acoso a los mas vulnerables se ha normalizado bajo la falsa premisa de que ayuda a forjar el carácter, pero hoy sabemos que sus secuelas dejan cicatrices profundas en la salud mental, el desarrollo emocional y el rendimiento académico de quienes lo sufren. Al señalar este día, la comunidad internacional pone el foco en la prevención y en la necesidad de crear entornos seguros donde la diferencia sea celebrada y no castigada….Yo siempre he tenido muy muy claro que..»Tolerancia cero a los ACOSADORES».
Feliz velada de este dos de mayo, primer sábado del mes, y mi ánimo a todos, alumnos y profesores, a denunciar siempre y «aislar» a los maltratadores y acosadores… se quieren hacer los valientes, los lideres cuando son sencillamente unos cobardes despreciables, sea en la escuela o en cualquier ámbito de la vida.




















