👻 La Leyenda de las Siete Mujeres y las Dos Niñas de Motril (Ánimas Solas) 🕯️

CARTAS A DULCINEA
Miércoles, 13 de mayo de 2026

Esta leyenda nace de un trágico suceso real que ocurrió en Motril. A principios del siglo XVII (hacia 1620, o en algunos relatos en el siglo XIX, durante una explosión o estampida), se produjo un gran tumulto o accidente en la Casa de la Comedia (antiguo teatro o lugar de reunión pública). El pánico cundió entre la multitud, especialmente cuando se corrió la voz de un posible peligro (como un asalto pirata o la explosión de un polvorín).
En la estampida que se produjo, especialmente en las salidas estrechas del edificio, siete mujeres y dos niñas murieron aplastadas. Fue una tragedia terrible que conmocionó profundamente a toda la ciudad.

A partir de este doloroso suceso, y con el paso de los años, el recuerdo de las víctimas se transformó en una leyenda popular de ánimas en pena, muy común en la tradición andaluza.
Se cuenta que, en las noches de gran oscuridad, especialmente en la víspera de Reyes (5 al 6 de enero), cuando la ciudad se encuentra en el silencio más profundo, se puede ver y escuchar una Procesión de Ánimas que recorre las calles que van desde el antiguo solar de la Casa de la Comedia hasta la zona de la Calle Sacristía.

Los pocos que aseguran haber presenciado este fenómeno describen lo siguiente: Siete figuras femeninas, envueltas en velos o sudarios, avanzan lentamente, seguidas por las siluetas más pequeñas de dos niñas. El cortejo es absolutamente silencioso, pero la atmósfera se vuelve gélida. En lugar de llevar velas, las figuras emiten una luz tenue y azulada que apenas ilumina su paso.

Se dice que son las almas de las mujeres y las niñas que murieron aplastadas, obligadas a revivir eternamente su último recorrido, en busca de la paz que no encontraron en el instante de su muerte violenta.
La leyenda sirve como una advertencia y un recordatorio del trágico pasado de la ciudad, incitando a los motrileños a la piedad y la oración por las Ánimas Solas que aún no han encontrado descanso…. ¿Cuánto hay de verdad y cuánto de fantasía? ¡pues como en las miles de leyendas que tenemos en España!

Y ya, con mis deseos de una feliz velada, recordar que hoy tambien es el dia de la Virgen de Fátima; una fecha fundamental en el catolicismo que conmemora la primera aparición de la Virgen María a tres pastorcillos en Cova da Iria, Fátima, la primera aparición fue en mayo en 1917, pero se repitió ldurante cinco meses seguidos mas, los dias 13 de cada uno de ellos, hasta octubre. Mi primera foto de hoy es una foto que yo hice en mi última visita a Fátima, en el 2012, y se corresponde a la explanada en la que se encuentra (a la derecha de la foto), la Capilla de las Apariciones, el corazón del Santuario de Fátima en Portugal, construida en 1919 para marcar el lugar exacto en Cova da Iria donde la Virgen María se apareció a tres pastorcillos en cinco de las seis ocasiones entre mayo y octubre de 1917. Es un lugar central de peregrinación y oración, famoso por la imagen de la Virgen que señala ese punto; en la capilla, una estatua de la Virgen se asienta sobre un pedestal que marca el sitio exacto de una encina sobre la que se apareció. La segunda foto es de la hora del atardecer en La Torre, pueblo al que profeso un gran cariño.

El latido de la vigilancia… la mano que sostiene el Mundo en la sombra.

CARTAS A DULCINEA
Martes, 12 de mayo de 2026

La figura de la enfermera no se limita a la ejecución de protocolos clínicos o la administración de fármacos; es, en esencia, la presencia que humaniza la frialdad de los pasillos hospitalarios. En ese espacio suspendido entre el dolor y la recuperación, estas profesionales actúan como el puente vital que conecta la ciencia médica con la fragilidad emocional del paciente. Su labor es un ejercicio de resistencia silenciosa y empatía técnica, donde la observación minuciosa se mezcla con la palabra oportuna, convirtiéndolas en las guardianas de un equilibrio que va mucho más allá de las constantes vitales.

El día dedicado a su honra no es solo una efeméride de gratitud formal, sino un acto de justicia hacia una vocación que a menudo se vuelve invisible por su propia constancia. Es la oportunidad para reconocer que, mientras el mundo descansa o se detiene, la enfermería permanece en una vigilia perpetua, gestionando no solo la enfermedad, sino la incertidumbre y el miedo de quienes sufren. Este homenaje celebra la capacidad de estas mujeres y hombres para mantener la dignidad del otro en los momentos de mayor vulnerabilidad, recordando que el cuidado es, posiblemente, la forma más elevada de inteligencia social.

Honrar a la enfermera implica entender que su ciencia es la del acompañamiento integral, una disciplina que exige tanto rigor académico como una fortaleza psicológica inquebrantable. En una sociedad que a menudo premia la inmediatez y el éxito individual, la enfermería destaca como un baluarte de la entrega y el servicio colectivo. Al celebrar su día, no solo aplaudimos una profesión, sino que renovamos nuestro respeto por el valor sagrado de la vida y por aquellos que han decidido dedicar la suya a proteger la de los demás, con la precisión de un experto y la calidez de quien sabe que curar es, a veces, simplemente saber estar presente.

Y ya, un cuentecillo dedicado a a ellas…

«El reloj de enfermería marcaba las tres de la mañana, esa hora en la que el silencio del hospital se vuelve más denso y el miedo de los pacientes suele despertar. Mariangeles, con el paso suave para no perturbar el descanso ajeno, entró en la habitación 402. Allí, el señor Julián, un hombre que ya no esperaba visitas, miraba la penumbra con los ojos muy abiertos.

No hubo necesidad de palabras. Mariangeles no se limitó a revisar el goteo del suero ni a anotar las constantes en su gráfica; simplemente se acercó y le acomodó la almohada con una lentitud que rozaba la ternura. Al sentir el contacto de su mano sobre la suya, Julián relajó los hombros. «Tengo miedo de no despertar, hija», susurró él con una voz que era apenas un hilo.

Mariangeles se sentó un momento al borde de la cama, rompiendo por un instante la barrera del protocolo para habitar el territorio del consuelo. «Aquí estoy yo, Julián; velando para que usted solo tenga que preocuparse de soñar», le respondió con una sonrisa que él pudo adivinar en la oscuridad.

Minutos después, el anciano dormía tranquilo, con la respiración acompasada. Mariangeles volvió al pasillo, ajustó su estetoscopio y siguió su ronda. Sabía que su verdadera ciencia no estaba solo en las jeringuillas o en los monitores, sino en ser esa luz encendida que convence a la vida de quedarse un día más, mientras el resto del mundo duerme».

Y es que desde el momento en que nacemos hasta los últimos instantes de nuestra existencia, su presencia es constante y silenciosa. Son ellas las que alivian el dolor con una sonrisa, las que explican con paciencia lo que el médico dijo deprisa, las que sostienen una mano temblorosa en mitad de la noche y las que celebran con genuina alegría cada pequeña mejoría. Su labor va mucho más allá de la técnica: implica empatía, inteligencia emocional y una entrega que pocas profesiones exigen con tanta continuidad.

En tiempos de crisis sanitaria, lo vimos con claridad. Mientras el resto del mundo se encerraba, ellas salían a enfrentarse al miedo y al virus sin dudarlo. Muchas pagaron con su propia salud o incluso con su vida esa vocación. Pero incluso en la rutina diaria, lejos de las cámaras, su papel es heroico. Son las que administran medicamentos a horas imposibles, las que detectan un cambio sutil en el estado de un paciente antes que nadie, las que consuelan a las familias y las que, con frecuencia, cargan también con el peso emocional de los demás.

La enfermera es el corazón del sistema sanitario. Sin su observación constante, su capacidad de coordinación y su cercanía humana, la medicina perdería gran parte de su efectividad. Son puente entre el conocimiento científico y la realidad del sufrimiento humano. Y, sin embargo, muchas veces su esfuerzo se da por sentado. Trabajan turnos extenuantes, se enfrentan a la escasez de recursos y soportan presiones que pocos imaginan. Por eso, este día no solo es un agradecimiento, sino un recordatorio. Recordatorio de que detrás de cada recuperación, de cada parto exitoso, de cada paciente crónico que logra mantener su dignidad, hay una enfermera que lo hizo posible. Merecen nuestro respeto, mejores condiciones laborales, reconocimiento salarial y, sobre todo, nuestra gratitud sincera.
Hoy, y todos los días, gracias. Gracias por recordarnos que el cuidado es uno de los actos más profundos de humanidad.

Y ya feliz velada de martes para todos, con mis dos fotos de hoy que intentan añadir cada dia un poquito de color y de calor tambien a mi vida… ¡y a la tuya.. y a la tuya tambien, si.!

Las grietas del rencor… el veneno silencioso de la enemistad.

CARTAS A DULCINEA
Lunes, 11 de mayo de 2026

Los antivalores se conocen como las conductas que se oponen o que representan lo opuesto a lo establecido en los valores éticos y los valores morales, que son los encargados de regular y guiar las conductas de las personas en su contexto.
La Enemistad…En vez de buscar la amistad y la concordia, la persona que actúa a partir de este antivalor busca el enfrentamiento y la revancha con sus semejantes.

La enemistad no es simplemente la ausencia de amistad, sino una fuerza activa que levanta muros donde debería haber puentes y siembra sospechas donde antes florecía la colaboración. Se manifiesta como una hostilidad persistente que, lejos de resolver conflictos, los enquista en el alma, transformando diferencias superficiales en abismos infranqueables. Este antivalor se nutre del orgullo, del prejuicio y de la incapacidad de reconocer la humanidad en el otro, convirtiendo el entorno social en un campo de batalla invisible donde todos terminan perdiendo algo de su propia paz.

Cuando la enemistad se instala en la vida de una persona, actúa como un parásito emocional que consume una cantidad ingente de energía vital. Mantener un estado de confrontación requiere una vigilancia constante y una memoria selectiva que solo se alimenta de agravios, lo que impide que el individuo se enfoque en su propio crecimiento o en experiencias positivas. El enemigo no es solo la persona a la que se detesta; es también la sombra que proyecta esa aversión en la mente de quien la cultiva, limitando su libertad y condenándolo a una reactividad perpetua ante las acciones ajenas.

A nivel colectivo, la enemistad fractura las comunidades y despoja a las sociedades de su capacidad para el progreso común. En un clima de hostilidad, la comunicación se vuelve estratégica y defensiva, perdiéndose la riqueza del intercambio de ideas y la posibilidad de encontrar soluciones creativas a los problemas compartidos. La enemistad ciega el juicio y endurece el corazón, haciendo que el individuo se sienta justificado en su rechazo, sin advertir que ese odio es una cadena que lo ata irrevocablemente a aquello que desprecia.

Superar la enemistad no exige necesariamente la construcción de un afecto profundo, pero sí requiere la voluntad de alcanzar un estado de respeto y neutralidad. La madurez de una persona se mide, en gran parte, por su capacidad de gestionar las diferencias sin permitir que estas se degraden en odio. Al final, renunciar a la enemistad es un acto de amor propio; es decidir que la amargura no tendrá la última palabra y que la tranquilidad interior es un tesoro demasiado valioso como para entregárselo a quien consideramos nuestro adversario.

Y hoy los dias han vuelto a estar muy azules… ¡menuda primavera se presenta para los alérgicos, yo ya lo estoy sufriendo junto a un buen catarro que he cogido de forma simultánea…pero está claro que en esto, «a quien le toca le toca» y ahora ha sido a mi. Feliz velada de lunes

Fallo de seguridad en el Cielo.

CARTAS A DULCINEA
Domingo, 10 de mayo de 2026

«Paseaba un día el apóstol Santo Tomás por los jardines del cielo, cuando vio pasar un alma que no resplandecía tanto como las demás… y luego vio otra… y una más… De inmediato fue a reclamarle a San Pedro… Oye, Pedro, ¿por qué andan por ahí algunas almas que luego se ve que no tienen tantas cualidades y virtudes como las demás? Pedro le contestó un tanto nervioso, ya que Tomás era capaz de armarle un escándalo que hasta el puesto le podía costar. ¿Dime por dónde, Tomás? Por todos lados, indicó el quejoso. Vamos a ver -dijo Pedro-, y saliendo de la portería se dirigieron a los jardines.

En efecto, por doquier se veían almas que no resplandecían tanto. Sin embargo se veían felices de estar ahí.

Pues mira, esos no han pasado por la puerta. Yo no los hubiera dejado entrar… puntualizó Pedro. Pues entonces aquí está pasando algo raro, y más nos vale que investiguemos -dijo con determinación Tomás, el cual necesitaba ver el origen de la situación. Decidieron recorrer las vallas del Paraíso, y para su sorpresa encontraron un gran agujero en una de las vallas, la que quedaba más cerca de la Tierra.

¡Caramba! Es por aquí por donde se están colando -dijo con aire triunfal Tomás-. El que hizo esto, lo va a pagar caro con nuestro Dios, que aunque bueno, es muy justo… sentenció Pedro. Se acercaron ambos al agujero, y con sorpresa descubrieron que había atado de ahí un inmenso rosario que llegaba hasta la Tierra, y muchas almas por ahí venían subiendo.

Ambos apóstoles se giraron con cara de sorpresa y consternación… Tras un silencio, Pedro dijo: Ay, María no ha cambiado nada. Desde que la conocí en Caná supe que era de esas personas que no dejan de ayudar… (Jn 2, 1-11) Tomás resignado dijo: Si ni su Hijo se le escapa. ¿Te acuerdas de que no quería hacer el milagro de las bodas de Caná y con una sola mirada de Ella accedió? Pedro concluyó diciendo: Mira, Tomás, tú y yo no hemos visto nada… .

¿Vosotros también?, resonó una voz que los sobresaltó… Con cara de asustados se volvieron hacia el Señor y percibieron una grata sonrisa. Él les dijo: «No os preocupéis… Son cosas de Mamá».

Este es un simple cuentecillo, pero que sin duda refleja una gran verdad. Una vida espiritual sólida se debe basar en el rezo diario del Rosario. Es habitual escuchar frases como «Tengo mucho que hacer, no tengo tiempo para el Rosario, o cosas parecidas. .» Nuestro principal deber es alcanzar la vida eterna… ¿De qué nos serviría ganar el mundo entero si perdemos nuestra alma?
(Web católico de Javier)

Esta encantadora leyenda destaca la figura de la Virgen María como la «puerta del cielo» y la personificación de la misericordia divina que va más allá de la estricta justicia y que nos enseña que donde la justicia cierra una puerta, la intercesión maternal de María abre una ventana, recordándonos que el amor de una madre no conoce límites para salvar a sus hijos.

Y ya ha terminado un nuevo fin de semana. Yo, con mis dos fotos habituales te deseo una feliz velada de domingo y te espero aqui, si asi lo ves oportuno, mañana…¿si?

El trono vacante…la cruda geometría de la ausencia.

CARTAS A DULCINEA
Sábado, 9 de mayo de 2026

La sabiduría popular, siempre afilada y oportuna, ha recogido en la sentencia de «quien se fue a Sevilla perdió su silla» una de las leyes no escritas más implacables del comportamiento humano y la dinámica social. Esta expresión, que parece nacer de una anécdota histórica sobre una disputa entre arzobispos, ha trascendido los siglos para convertirse en una advertencia universal sobre la fragilidad del espacio que ocupamos en el mundo. No se refiere únicamente al asiento físico en una mesa o al puesto en una oficina, sino a la naturaleza volátil de la pertenencia y a cómo el tiempo y la distancia erosionan los vínculos y los privilegios que dábamos por sentados.

El fondo de este refrán revela una verdad incómoda: la vida no se detiene para esperar a los que se marchan, y el vacío que dejamos tiende a ser ocupado con una velocidad casi biológica por nuevas ambiciones y necesidades. En un sentido estricto, la silla es el símbolo de la autoridad, el estatus o la seguridad, elementos que requieren de una presencia constante y una vigilancia activa para ser preservados. Al alejarnos, ya sea por distracción, por ambición de nuevos horizontes o por una confianza excesiva en nuestra propia indispensabilidad, abrimos una grieta por la que se cuela la oportunidad de un tercero, recordándonos que nadie es eterno en su pedestal.

Sin embargo, esta máxima también admite una lectura más profunda sobre la renovación y el desapego, sugiriendo que aferrarse obsesivamente a una silla puede ser una forma de estancamiento. Perder el sitio por haberse ido a Sevilla implica que se ha tomado el riesgo de explorar, de viajar y de cambiar, aceptando que el precio del movimiento es, a menudo, la pérdida de una comodidad previa. Quizás la verdadera sabiduría no esté en lamentar el trono perdido, sino en comprender que el mundo está lleno de sillas esperando a ser ocupadas por quienes tienen el valor de levantarse y caminar, aunque el regreso implique encontrar que nuestra antigua posición ahora pertenece a otra historia.

Y la pasada madrugada fue noche de tormentas y lluvia que, siendo así, sin daños, viene muy bien para que se limpie la atmósfera y a ver si las alergias remiten un poco…¡le temo sobre todo a las primaveras por mis alergias!. Mi primera foto es una muestra de esa tormenta eléctrica de la pasada madrugada y la segunda una imagen del atardecer, ya mas tranquilo. Feliz velada de sábado.

El elogio de la inmovilidad… la anatomía de no dar un palo al agua.

CARTAS A DULCINEA

Viernes, 8 de mayo de 2026

La expresión popular «no dar un palo al agua» evoca una imagen náutica de absoluta pasividad, donde el remo permanece seco y la embarcación queda a merced de la corriente, ajena al esfuerzo que exige el avance. En su origen más literal, esta frase nos traslada a la dureza de las galeras o de los botes de pesca, donde el fallo de un solo brazo rompía el ritmo del grupo, convirtiendo al perezoso en una carga para la colectividad. Sin embargo, más allá de la anécdota marinera, el modismo se ha instalado en nuestro lenguaje cotidiano como el veredicto definitivo sobre la desidia, esa forma de estar en el mundo donde el compromiso con la tarea brilla por su ausencia y el tiempo se consume en una espera improductiva.

Estar en esa situación de quietud voluntaria implica una desconexión con el pulso del esfuerzo ajeno, creando una burbuja de indiferencia que a menudo resulta irritante para quienes sudan sobre el remo. No dar un palo al agua no es solo una falta de productividad, sino una quiebra de la solidaridad básica, pues en cualquier estructura social, el vacío que deja quien no trabaja debe ser llenado por el doble esfuerzo de los demás. Es la representación de una voluntad en estado de reposo absoluto, un «dolce far niente» llevado al extremo que, si bien puede parecer tentador en momentos de agotamiento, termina por convertir al individuo en un espectador pasivo de su propia existencia, alguien que ve pasar el paisaje sin haber contribuido a trazar el rumbo.

Curiosamente, en la sociedad contemporánea de la hiperactividad y el rendimiento constante, esta expresión adquiere matices casi rebeldes, aunque su carga siga siendo mayoritariamente negativa y burlesca. Hay algo de insolencia en la figura del que se niega a golpear el agua, una suerte de resistencia pasiva ante la exigencia de utilidad que el mundo impone a cada segundo de nuestra vigilia. No obstante, la sabiduría que encierra el dicho nos advierte de que la vida, como el río, exige una mínima interacción para no encallar en el fango de la irrelevancia. Al final, golpear el agua con el palo es la única forma de sentir la resistencia del mundo y, al mismo tiempo, de confirmar que seguimos siendo nosotros quienes empujamos la barca hacia la orilla deseada.

Feliz velada de un nuevo pórtico de fin de semana, que parece que no se presenta demasiado caluroso, hoy el ambiente ha estado fresquito, mas aún por el viento que ha soplado de levante.

Torrenueva hoy… turismo, infraestructuras y servicios públicos.

CARTAS A DULCINEA
Jueves, 7 de mayo de 2026
«Torrenueva, el despertar de mis inquietudes sociales»
(Las raíces y las ramas de mi vida… Torrenueva, parte quinta)

La consecución de la autonomía municipal en 2018 actuó como un catalizador para el crecimiento demográfico de Torrenueva. Los datos oficiales reflejan una tendencia ascendente clara y sostenida, un verdadero «dividendo de la independencia». Si en 2017, antes de la segregación, la población registrada era de 2,482 habitantes , para 2024 esta cifra había aumentado a 3,121. Este crecimiento, que el alcalde sitúa incluso por encima de los 3,200 empadronados, la atribuye a una combinación de factores: ¿la mejora de infraestructuras y servicios tras la independencia?… y la llegada de nuevos residentes, muchos de los cuales optaron por establecerse de forma permanente tras experimentar la calidad de vida de la localidad mientras teletrabajaban durante la pandemia.  
Un rasgo distintivo del perfil social de Torrenueva es su notable diversidad. En 2022, el municipio albergaba a 678 residentes de origen extranjero, lo que representaba el 22.32% de la población total. Esta tasa es significativamente superior a la media de la provincia de Granada (7.50%) y de la comunidad autónoma de Andalucía (8.72%). La comunidad más numerosa es la rumana, que constituye el 42.6% del total de extranjeros. Esta realidad multicultural es un activo para el municipio, aunque también plantea retos en términos de integración y cohesión social.  

La economía de Torrenueva está fuertemente orientada hacia el sector servicios, con el turismo como su indiscutible motor. Los datos del Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía (IECA) para 2023 muestran que la Hostelería (Sección I) y el Comercio (Sección G) son las actividades económicas predominantes, concentrando el mayor número de establecimientos. Esta especialización turística genera una importante actividad económica, pero también una marcada dependencia y vulnerabilidad.  
La salud financiera del ayuntamiento, un aspecto clave para su viabilidad como municipio independiente, se refleja en su presupuesto. En 2023, el presupuesto liquidado registró ingresos por valor de 5,224,058 euros y gastos por 6,017,811 euros (DÉFICIT). En cuanto al nivel de vida de sus habitantes, la renta disponible media se situó en 16,854 euros en 2022.  
El principal desafío económico a que se enfrenta Torrenueva es la estacionalidad. Durante los meses de verano, especialmente en julio y agosto, la población flotante dispara el número de personas en el municipio de aproximadamente 3,200 residentes a más de 30,000 los fines de semana. Esta afluencia masiva ejerce una presión extrema sobre los servicios públicos (limpieza, seguridad, sanidad) y concentra entre el 70% y el 75% del gasto presupuestario anual del ayuntamiento en apenas dos meses. Romper esta estacionalidad es el reto estratégico más importante para garantizar la sostenibilidad económica a largo plazo…. pero no olvidemos que todas las personas que tienen alli una vivienda, pagan sus impuestos «todo el año»  sin que se tengan que realizar apenas servicios.

Distribución de Establecimientos por Actividad Económica (2023)
Sector de Actividad Número de Establecimientos Porcentaje del Total
Sección I. Hostelería 20 24.69%
Sección G. Comercio al por mayor y al por menor 14 17.28%
Sección F. Construcción 9 11.11%
Sección H. Transporte y almacenamiento 9 11.11%
Sección P. Educación 5 6.17%
Otros 24 29.63%
Total 81 100.00%
Fuente: Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía (IECA).  

Los datos anteriores cuantifican la dependencia económica del municipio, donde la hostelería y el comercio, actividades intrínsecamente ligadas al turismo, representan más del 40% del tejido empresarial.

Desde su independencia, Torrenueva ha trabajado para consolidar su propia red de infraestructuras y servicios, un proceso que puede describirse como una «autonomía en construcción».
Entre sus fortalezas más destacadas se encuentra la calidad de sus recursos turísticos. Sus playas urbanas están reconocidas con certificaciones de prestigio como la «Q» de Calidad Turística (desde 2005) y la Bandera Azul, y están dotadas de servicios completos que garantizan la accesibilidad, la seguridad y la limpieza. En el ámbito deportivo, el municipio cuenta con instalaciones como la zona recreativa Cañada Vargas (tenis y pádel) y el Polideportivo Paulino Salgado, con un campo de fútbol de césped artificial y un gimnasio público.  
Sin embargo, el municipio todavía presenta debilidades y dependencias funcionales. En materia sanitaria, no dispone de un Centro de Salud propio, sino de un consultorio con servicios limitados. En el ámbito de la seguridad ciudadana, la prestación del servicio de Policía Local depende de un convenio de colaboración con el Ayuntamiento de Motril, una solución transitoria que evidencia la dificultad de crear un cuerpo propio desde cero. Asimismo, la gestión del ciclo integral del agua (captación, distribución y depuración) es competencia de la empresa comarcal Aguas y Servicios de la Costa Tropical de Granada AIE, que da servicio a varios municipios de la zona.  
Esta situación refleja la realidad de un municipio joven que, si bien ha alcanzado la plena autonomía política, sigue en un proceso de construcción de su capacidad administrativa y de servicios. La interdependencia con Motril y la Mancomunidad de Municipios es una característica definitoria de esta fase de transición, y la consolidación de servicios propios ¿será uno de los principales desafíos en los próximos años?…. esperemos que si porque los necesita…. sobre todo en verano, aunque sufre su necesidad mas intensamente el torreño que vive aquí todo el año.

Con mi mejor recuerdo a a todos mis amigos «torreños» y muy en especial a quienes fueron entonces mis alumnos, y ahora mis amigos, a quienes dedico estas publicaciones de los «jueves torreños», feliz velada de jueves, con una primera foto de aquel ya lejano 1985, cuando la mar casi se lleva parte del paseo marítimo, y cuando la Torre despertó para EXIGIR justicia a Motril …¡y eso de que «la union hace la fuerza» tuvo sus frutos, ya que fueron los primeros pasos decisivos hacia la consolidación de la conciencia torreña , la consecución de los espigones y las escolleras, el logro de la Entidad Local Autónoma, que fue preludio para obtener después la segregación como Municipio Independiente…¡pero que nadie olvide sus orígenes en estos años», porque siempre se ha dicho (y es verdad) que «un pueblo que olvida su historia, está condenado a repetirla. Mi segunda foto es una perspectiva «de dron» de la Torre de la actualidad. Feliz velada de jueves «torreño».

🏰 La Leyenda de la Princesa Mora y la Traición en el Castillo de Santa Catalina (Jaén) 💔

CARTAS A DULCINEA
Miércoles, 6 de mayo de 2026

Esta leyenda se remonta a la época de la Reconquista, cuando el castillo de Santa Catalina (anteriormente conocido como Galdalpín) era una fortaleza musulmana vital.
El alcaide del castillo, un hombre de gran honor, tenía una hija de nombre Idubeda, una joven de una belleza singular y un carácter alegre y bondadoso.
Un día, las tropas cristianas, al mando del Rey Fernando III ‘El Santo’, pusieron cerco a la fortaleza. El asedio fue largo y cruel, y la escasez de alimentos y agua comenzó a diezmar a los defensores musulmanes.

En un momento de la batalla, Idubeda conoció a un caballero cristiano que había sido hecho prisionero. A pesar de ser enemigos jurados, el caballero y la princesa se enamoraron con una pasión secreta e irresistible. Intercambiaban furtivos encuentros y promesas de amor eterno.
El caballero, al ver el sufrimiento de los musulmanes bajo el asedio, urdió un plan de escape, no solo para él, sino para llevarse a su amada Idubeda. Sin embargo, su lealtad a su fe y a su rey, Fernando III, era superior a su amor.

El caballero cristiano se ganó la confianza de Idubeda y le hizo creer que la única forma de salvar a su pueblo del hambre y la muerte era rendir la fortaleza de forma honorable. La princesa, cegada por el amor y la compasión por su gente, reveló a su amado el secreto de las defensas internas del castillo y, lo que era crucial, la ubicación de un pasadizo secreto o una puerta poco vigilada.

Utilizando la información proporcionada por Idubeda, los cristianos lanzaron un ataque final y decisivo. Entraron por el pasadizo o puerta secreta, y en poco tiempo, el Castillo de Santa Catalina cayó en manos cristianas el día de San Lucas (octubre de 1246).

Cuando la princesa Idubeda se dio cuenta de que su amado la había usado para traicionar a su padre y a su pueblo, el dolor la destrozó. Se sintió culpable por la caída del castillo y avergonzada por el engaño.
El alcaide, su padre, murió en la batalla o poco después, consumido por la derrota y la traición. Idubeda, incapaz de soportar el remordimiento y la deslealtad de su amado, se lanzó desde la más alta torre del castillo, encontrando la muerte en las rocas a los pies de la fortaleza.

La leyenda concluye que el caballero cristiano se arrepintió de su traición al amor de la princesa y, aunque fue aclamado como héroe por su rey, nunca pudo encontrar la paz. Se dice que en las noches de luna llena, la silueta fantasmal de la bella Idubeda aparece en lo alto del castillo, llorando su amor perdido y su terrible error, y que sus lágrimas se deslizan por la ladera.

Feliz velada de miércoles de primavera ya avanzada con estas mis dos fotos de hoy que espero que te gusten.

Ocho hábitos silenciosos que generan respeto.

CARTAS A DULCINEA
Martes, 5 de mayo de 2026

La estrategia del respeto personal se basa en cultivar hábitos silenciosos que proyectan autoridad y confianza sin necesidad de recurrir a la arrogancia. Una estrategia de desarrollo personal efectiva consiste en la adopción de comportamientos no muy llamativos pero constantes que transforman la percepción que los demás tienen sobre nuestra valía. No se trata de imponerse por la fuerza, sino de generar una mirada natural hacia nuestra figura mediante la coherencia, la gestión emocional y el establecimiento de límites claros que impidan el abuso de confianza. ¿Quieres conocer cuatro formas de respetarte a ti mismo?…

  1. ¿Cómo influye el silencio en la percepción de mi autoridad?
    El silencio es una herramienta de poder infravalorada en las interacciones sociales modernas. Cuando una persona elige sus palabras con precisión y no siente la urgencia de rellenar cada hueco en la conversación, proyecta una seguridad interna que los demás interpretan como alta autoestima. Este hábito permite que, cuando finalmente hables, tus aportaciones tengan un peso significativamente mayor.
    Hablar menos no significa falta de ideas, sino un filtro de calidad riguroso. Al observar antes de intervenir, demuestras que tienes el control de la situación y que tu atención es un recurso valioso que no se entrega de forma gratuita. Este misterio controlado genera una curiosidad natural y un respeto instintivo por parte de tus interlocutores.
  2. ¿Es posible ganar respeto siendo una persona puntual?
    La puntualidad es la manifestación externa de la integridad y el respeto por el tiempo ajeno. Ser alguien que cumple estrictamente con sus horarios es una señal de disciplina que comunica profesionalidad sin decir una sola palabra. Quien domina su agenda demuestra que es capaz de dominar sus responsabilidades más complejas, ganándose la confianza de jefes y colaboradores.
    Llegar a tiempo elimina la necesidad de dar excusas mediocres que degradan tu imagen pública. Al ser previsible en tu compromiso, te conviertes en un pilar de fiabilidad en cualquier equipo de trabajo. Esta constancia construye una reputación de hierro que te posiciona como un líder natural en el que todos pueden delegar tareas críticas.
  3. ¿Por qué admitir errores mejora mi imagen ante los demás?
    Contrario a la creencia popular, la vulnerabilidad inteligente es un signo de fortaleza inmenso. Poseer la madurez necesaria para reconocer un fallo sin buscar culpables externos te diferencia de la mayoría, que suele proteger su ego a toda costa. Esta honestidad radical desarma cualquier conflicto y establece un estándar de ética inalcanzable para los mediocres.
    Cuando admites un error y propones una solución inmediata, demuestras que tu prioridad es el éxito del proyecto y no tu propia imagen. Este rasgo es altamente valorado en entornos de alta presión, ya que reduce la fricción comunicativa y fomenta un ambiente de confianza mutua donde el aprendizaje es la base del crecimiento colectivo.
  4. ¿Cómo ayuda el contacto visual a consolidar mi presencia?
    Mantener un contacto visual firme pero relajado es una técnica de comunicación no verbal que establece una conexión directa y honesta. Esta práctica refleja una personalidad sólida que no teme ser evaluada y que está presente de cuerpo y alma en la interacción. Es la diferencia entre ser un espectador pasivo y ser el protagonista de la conversación.
    Evitar la mirada suele interpretarse como sumisión o falta de sinceridad. Por el contrario, sostener el brillo en los ojos del interlocutor mientras escuchas activamente demuestra que valoras el intercambio y que posees la confianza necesaria para sostener tu posición, independientemente de la jerarquía de quien tengas enfrente.

¿Qué otros hábitos silenciosos debería implementar hoy?

  • Cumplir las promesas pequeñas para generar confianza a largo plazo.
  • Escuchar más de lo que hablas para captar detalles que otros ignoran.
  • Mantener una postura erguida que comunique apertura y energía.
  • No participar en chismes ni críticas destructivas sobre terceros.
    Y tú, ¿qué opinas?
    (QUORA)

Si quieres que te respeten, no lo dudes…¡colabora para que lo hagan y respétate, antes, a ti mismo! Feliz velada de martes en el que la primavera ha vuelto de lleno y las temperaturas siguen aumentando.

Prioridad nacional VS prioridad familiar

lunes, 4 de mayo de 2026
El argumento definitivo para comprender la importancia del concepto de la «Prioridad nacional»… la prioridad del español ante el inmigrante ilegal (que no contribuye para nada en nuestra riqueza, que no aporta NADA para sostener nuestros servicios públicos, es aplicar este mismo concepto, los mismos criterios, a nuestra propia familia, ya que España no deja de ser una Gran Familia, como la nuestra pero en grande, en la que los españoles somos los hijos del Papá Estado, y los inmigrantes ilegales (ese millón que el Gobierno español está legalizando ahora precisamente), son los vecinos «de al lado»… pero no sus hijos… lee, lee … y así podrás tener una opinión mejor formada… o al menos asi conocerás mi opinión y en que se basa el tenerla.

La idea de la «prioridad nacional» suele evocar fríos debates geopolíticos, tratados internacionales y una retórica que, para el ciudadano de a pie, suena a eco lejano. Sin embargo, este concepto no es más que la escala macroscópica de un instinto que practicamos cada mañana al despertar: la prioridad familiar. Para entender por qué un Estado decide proteger lo suyo primero, basta con observar la mesa de un comedor. Ningún padre o madre es tildado de injusto por asegurar que sus hijos cenen antes de preocuparse por la nutrición de los niños de la manzana de al lado; al contrario, se entiende como un deber moral y biológico fundamental. Esta preferencia no nace del odio hacia el vecino, sino de un contrato implícito de cuidado y responsabilidad limitada. En el círculo de la familia, los recursos —ya sea el tiempo, el dinero o el afecto— son finitos, y gestionarlos bajo la premisa de que «los de casa van primero» es lo que garantiza la supervivencia y el bienestar del núcleo. Si un hogar diluyera sus esfuerzos tratando de cuidar a todos por igual, terminaría por no cuidar a nadie con eficacia, colapsando bajo el peso de una solidaridad inabarcable. Así, la prioridad familiar actúa como un ancla de seguridad: sabemos que, en un mundo incierto, existe un grupo humano cuyo compromiso principal somos nosotros. Aplicar esta lógica a la nación ayuda a aterrizar el concepto: el Estado, en teoría, funciona como ese «padre de familia» que debe asegurar primero el techo y el sustento de sus ciudadanos antes de proyectar su ayuda hacia el exterior. No es un acto de egoísmo ciego, sino de administración coherente. Al igual que una familia fuerte y estable es la que mejor puede, eventualmente, ayudar a otras familias en crisis, una nación que prioriza su estabilidad interna se convierte en un actor más sólido y capaz de cooperar de forma sana. La prioridad nacional, vista a través del cristal de los afectos y responsabilidades domésticas, deja de ser una abstracción política para revelarse como una extensión lógica de nuestra propia naturaleza humana: cuidamos con más celo aquello de lo que somos directamente responsables.

Feliz velada del primer lunes de mayo