CARTAS A DULCINEA
Miércoles, 23 de septiembre

Cada año, entre los días 22 y 23 de septiembre, llega el equinoccio de otoño en los países del hemisferio norte. Es un momento especial porque el día y la noche duran casi lo mismo. Durante unas horas, parece que la luz y la oscuridad se reparten el tiempo por igual.
A partir de esa fecha, los días comienzan a ser poco a poco más cortos. El sol sale más tarde, se pone antes y las temperaturas empiezan a bajar. Es la señal de que el verano va quedando atrás y de que el otoño ya está aquí. Mientras tanto, en la otra mitad del mundo, en el hemisferio sur, ocurre justo lo contrario: allí comienza la primavera.
La naturaleza nota muy bien este cambio. Los árboles empiezan a transformar su aspecto. Muchas hojas dejan de ser verdes y se vuelven amarillas, doradas, rojizas o marrones. Después, poco a poco, caen al suelo formando hermosas alfombras de colores. También muchos animales cambian sus costumbres. Algunos emprenden largos viajes hacia lugares más cálidos y otros buscan alimento para afrontar los meses más fríos.
El otoño es una estación tranquila. Después de la actividad y el calor del verano, llega un tiempo más sereno. Los campos terminan de dar muchos de sus frutos y los agricultores recogen las cosechas que han cuidado durante todo el año. Por eso, desde hace siglos, muchas personas han visto esta época como un momento para agradecer lo recibido y valorar el trabajo realizado.
Pero el otoño también nos deja una pequeña enseñanza. Los árboles se desprenden de sus hojas sin resistencia, como si supieran que cada estación tiene su momento. De alguna manera, nos recuerdan que a veces también conviene dejar atrás preocupaciones, enfados o cosas que ya no nos sirven.
Quizá por eso el otoño tiene un encanto especial. Sus colores, sus atardeceres más suaves y el frescor de sus mañanas nos invitan a caminar sin prisas, a disfrutar de los pequeños detalles y a prepararnos para los meses que vendrán. Es una estación de cambios, pero también de calma; un tiempo que nos recuerda que la naturaleza sigue su curso y que cada etapa tiene su propia belleza.
Para mi es una de mis estaciones favoritas…¿por su romanticismo? … ¿por sentimental?…¿por sus dias mas cortos? … ¿por que llegan la lluvia y el fresco?, por…. Ha llegado esta madrugada y en un dia, este primero, totalmente lleno de color y tambien con calor, tal y como se ve en mi primera foto, de esta medio dia en nuestra costa. Feliz primera velada de otoño y, a quienes les guste, como a mi, ¡a disfrutar de él!




















