CARTAS A DULCINEA
Lunes, 14 de septiembre

La fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz, celebrada cada 14 de septiembre, es una de las festividades más antiguas y significativas del calendario litúrgico cristiano. Su origen se remonta al siglo IV, vinculada estrechamente al hallazgo de la reliquia de la cruz por parte de santa Elena y a la posterior dedicación de las basílicas en el lugar del Santo Sepulcro y el Calvario en Jerusalén. Lo que comenzó como una conmemoración local se extendió rápidamente por todo el mundo, transformando un instrumento que antiguamente era símbolo de suplicio y derrota en el emblema máximo de esperanza y victoria espiritual.
El significado teológico de esta jornada no se centra en el sufrimiento, sino en la «exaltación», es decir, en el reconocimiento de la cruz como el eje sobre el cual gira la redención. Para los creyentes, este día invita a mirar el madero no como un objeto de muerte, sino como el «árbol de la vida» cuyos frutos son la paz y la reconciliación. Es una invitación a entender que el sacrificio realizado en ella es la mayor expresión de amor entregado, lo que explica por qué en muchas tradiciones las cruces se adornan hoy con flores y luces, resaltando su carácter glorioso por encima de su naturaleza dolorosa.
Históricamente, la festividad también recuerda la recuperación de la reliquia de la Santa Cruz en el año 628 por el emperador Heraclio, quien la rescató de manos de los persas y la devolvió triunfalmente a Jerusalén. Cuenta la tradición que el emperador quiso entrar en la ciudad con gran pompa, pero una fuerza invisible se lo impidió hasta que, siguiendo el consejo del patriarca de la ciudad, se despojó de sus vestiduras imperiales y entró descalzo, emulando la humildad del acto original. Este relato refuerza el mensaje de la fiesta: que la verdadera grandeza se encuentra en la sencillez y en la capacidad de entrega.
En la actualidad, muchas localidades celebran sus fiestas mayores en esta fecha, uniendo la devoción religiosa con tradiciones populares que incluyen procesiones, ferias y actos comunitarios. Más allá de lo estrictamente eclesiástico, la Exaltación de la Santa Cruz funciona como un punto de encuentro cultural que marca el fin del verano en muchas regiones y el inicio de una nueva etapa de trabajo. Es un día para la reflexión sobre la superación de las dificultades personales, viendo en la cruz un símbolo de resiliencia y la certeza de que, tras cualquier momento de oscuridad, siempre existe la posibilidad de una luz renovada.
Y seguro que algunos, igual que yo, se preguntarán …¿Y no es lo mismo el «dia de la Cruz» que se celebra en parte de Andalucia, sobre todo en Granada, el 3 de mayo, que «el dia de la Exaltacion de la Santa Cruz» que se celebra cada 14 de septiembre en toda la Iglesia Católica
?
Pues no, mira la diferencia… El 3 de mayo, el tradicional Día de la Cruz o Cruz de Mayo que se celebra en muchos pueblos de Andalucía, muy en especial en Granada y en Motril, conmemoraba antiguamente la Invención de la Santa Cruz. La palabra “invención” no significaba crear algo, sino hallazgo. Según la tradición cristiana, ese día se recordaba el descubrimiento de la Vera Cruz por Santa Elena en Jerusalén. Con el paso de los siglos, esta celebración se mezcló con fiestas populares de primavera y dio lugar a las cruces adornadas con flores que conocemos hoy.
El 14 de septiembre, en cambio, se celebra la Exaltación de la Santa Cruz, una fiesta litúrgica de toda la Iglesia. Su origen está relacionado con la dedicación de la Basílica del Santo Sepulcro en Jerusalén y, posteriormente, con la recuperación de la Cruz por el emperador Heraclio tras haber sido tomada por los persas. Ese día se destaca el significado espiritual de la Cruz como símbolo de salvación y esperanza.
Hay un detalle curioso: hasta mediados del siglo XX existían oficialmente las dos fiestas en el calendario litúrgico. En 1960, el papa San Juan XXIII unificó ambas celebraciones en la del 14 de septiembre, aunque en lugares como Granada y gran parte de Andalucía se conservó la tradición popular del 3 de mayo.
Dicho de forma sencilla:
- 3 de mayo: recuerda tradicionalmente el hallazgo de la Cruz y se ha convertido en una gran fiesta popular andaluza llena de flores y convivencia.
- 14 de septiembre: celebra la Exaltación de la Cruz, es decir, su significado religioso universal para los cristianos.
Por eso podemos decir que no son exactamente la misma fiesta, aunque ambas tienen el mismo símbolo: la Santa Cruz. Históricamente nacieron por motivos distintos, pero hoy están estrechamente unidas.
Feliz velada de otro lunes de autentico verano, aunque hoy por aquí ha bajado un poco la temperatura, a pesar de los cielos muy azules, y con una brisa de poniente muy agradable.




















