CARTAS A DULCINEA
Miércoles, 9 de septiembre

El Día Mundial de la Agricultura se celebra cada 9 de septiembre como un homenaje a una de las actividades más antiguas y esenciales de la humanidad. Esta efeméride no solo reconoce el esfuerzo incansable de millones de agricultores en todo el planeta, sino que también busca sensibilizar a la sociedad sobre los desafíos actuales que enfrenta el sector para garantizar la seguridad alimentaria global. Es un día para recordar que cada alimento que llega a nuestra mesa es el resultado de un ciclo complejo que comienza en la tierra y que depende directamente del equilibrio de nuestros ecosistemas.
La agricultura ha sido el motor del desarrollo de las civilizaciones, permitiendo el asentamiento de las poblaciones y el crecimiento de las economías. Sin embargo, en el siglo XXI, esta práctica se encuentra en una encrucijada crítica debido al cambio climático, la escasez de agua y el agotamiento de los suelos. El Día Mundial de la Agricultura pone el foco en la necesidad de transitar hacia modelos más sostenibles, donde la innovación tecnológica y el respeto por los métodos tradicionales se den la mano para producir más con menos impacto ambiental, protegiendo así la biodiversidad que sustenta la vida.
En este contexto, la figura del pequeño agricultor cobra una relevancia especial, ya que son ellos quienes gestionan la mayor parte de las explotaciones agrícolas del mundo y preservan las variedades de cultivos locales. La jornada invita a reflexionar sobre la importancia de un comercio justo que garantice condiciones de vida dignas para quienes trabajan el campo, evitando el abandono de las zonas rurales y asegurando el relevo generacional. Sin un medio rural vivo y tecnificado, la estabilidad de las ciudades y el suministro de materias primas básicas estarían en grave riesgo.
Finalmente, celebrar este día supone un compromiso colectivo por reducir el desperdicio de alimentos y fomentar un consumo más responsable y consciente. Al elegir productos de temporada y apoyar la agricultura de proximidad, los consumidores contribuimos directamente a la resiliencia del sector primario. El 9 de septiembre es, en definitiva, un recordatorio de nuestra conexión intrínseca con la naturaleza y de la urgencia de cuidar el suelo que nos alimenta, entendiendo que la salud de la agricultura es, en última instancia, la salud de toda la humanidad.
Hoy debería ser un día grande, muy importante y de esperanzas para las gentes que se dedican a extraer nuestros alimentos de la tierra, para nuestros agricultores a los que, desde estas líneas, quiero expresar mi máximo agradecimiento y respeto… son de los peor tratados por los organismo públicos y son los mas i prescindibles. Feliz tarde y velada de miércoles, «día Mundial de la Agricultura»




















