CARTAS A DULCINEA
Domingo, 21 de junio de 2026

Cuando Jesús pidió a sus amigos que contaran su mensaje a todo el mundo, no lo hizo para que lo guardaran como un secreto en la intimidad. Quería que lo dijeran bien alto, con total libertad, para que llegara a todos los rincones de la tierra.
A veces da miedo decir las cosas claras y la verdad se queda callada, pero las palabras de Jesús son como una luz que nos da fuerza. Nos recuerdan que el mensaje de Dios tiene un poder tan grande que nadie en este mundo puede detenerlo ni encadenarlo.
Ser valientes para hablar de Dios no significa no sentir miedo, sino decidir que ese miedo no va a frenar nuestros pasos ni nos va a impedir ayudar a los demás.
Esta fuerza para seguir adelante viene de saber que nunca estamos solos. Dios, que es como un padre que cuida con un cariño infinito hasta del pajarito más pequeño, también cuida de nosotros cuando hacemos lo correcto.
Confiar en Dios no significa que nunca vayamos a tener problemas en la vida, sino tener la seguridad de que nada ni nadie nos puede apartar de su amor, aunque haya personas que no nos entiendan o que prefieran vivir en el engaño.
Esa confianza es la que nos hace fuertes por dentro, permitiéndonos defender lo que es bueno incluso cuando todo se pone en nuestra contra y los demás intentan hacernos dudar.
Al final de todo este esfuerzo, Dios nos promete una vida feliz para siempre en el cielo, y esa promesa da sentido a cada sacrificio que hacemos. Hablar de Dios con naturalidad ante los demás hoy es como plantar una semilla que crecerá y se convertirá en una alegría eterna, donde ya no existirá el miedo.
Por eso, esta tarea no es una carga, sino una invitación a estar alegres y llenos de esperanza, a caminar con la cabeza alta y con el corazón contento, sabiendo que el destino final del mundo no lo deciden los que tienen el poder aquí abajo, sino el perdón y el amor de Dios.
No deberíamos olvidar, los creyentes, , Jesús nos anima a todos a compartir su mensaje con valentía y sin temor a lo que digan los demás, confiando plenamente en que Dios nos cuida y nos regalará una vida junto a Él para siempre.
¡Y ya ha comenzado el verano oficialmente! Hoy es el solsticio de verano, el día del año con mas horas de luz… y el primer domingo con nuestros niños ya con vacaciones escolares, que es lo que realmente indica el comienzo de las vacaciones de verano y desde el que ya muchas familias se trasladan a sus lugares de veraneo para pasar sus vacaciones, dejando a los papás en el trabajo, hasta que lleguen las vacaciones de ellas… es el momento de las mamás y de los abuelos.
Y también hoy ha tenido lugar, como cada año, en la playa de Poniente de Motril el ya tradicional «festival aéreo» del que dejo una muestra en mi segunda foto. La primera es la bienvenida al verano, aunque cuando el sol salía aún le faltaban casi tres horas para que fuese la hora de entrada oficial de la nueva estación, que va a durar hasta el 23 de septiembre…¡a disfrutarlo! Feliz primera velada de verano.




















